SOLUCIONES

Seguridad

Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad.

Artículo 17 de la Constitución Española

Un país seguro es un país próspero, por esta razón y no otra garantizaremos la seguridad de los ciudadanos españoles por encima de cualquier otra consideración. Las cuestiones humanitarias o de solidaridad no pondrán en peligro las vidas de nuestra población y la defensa de nuestra nación. Aumentaremos sustancialmente la dotación presupuestaria del Ministerio de Defensa para que nuestras Fuerzas Armadas puedan protegernos de forma eficaz y con garantías para realizar su importante labor con seguridad. Quienes están dispuestos a arriesgar sus vidas por nuestra protección contarán con los mejores medios y recursos a nuestro alcance. Nos aseguraremos que nuestros procedimientos de seguridad, inmigración y política de refugiados tengan como prioridad la seguridad del pueblo español. Suspenderemos temporalmente los visados de las regiones que exportan el terrorismo islamista hacia Europa y colaboraremos estrechamente con nuestros socios y aliados internacionales en la lucha contra este grave problema.

 

Invertiremos todos los recursos necesarios para desarrollar un sistema nacional de ciberseguridad que proteja nuestras infraestructuras de energía, agua, comunicaciones e instalaciones militares del terrorismo informático, puesto que las guerras del futuro no se librarán en los campos de batalla sino a través de la red. Cuidaremos y apoyaremos especialmente a las víctimas del terrorismo, que adquirirán la consideración de Héroes de la Nación Española. Además crearemos una ley que castigue duramente a todo aquel que las insulte o menosprecie, poniendo a cada uno en su sitio y evitando que se compare a las víctimas del terrorismo con los propios terroristas. Perseguiremos de manera implacable el tráfico de drogas para que nuestro país deje de ser una de las rutas más importantes de introducción en Europa de cocaína desde los países productores de Sudamérica y de hachís desde el norte de África.

Asociado de manera inseparable al derecho a la libertad está el derecho a la propiedad privada, que no es otro que ejercer la libertad personal de poseer un bien adquirido legalmente con el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo de una persona o de una familia durante toda su vida. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado dejarán de tener las manos atadas y podrán intervenir de manera inmediata si el propietario demuestra de manera fehaciente que dicha propiedad es suya. Para ello, reformaremos la ley para que cualquier mafia o persona que ocupe una propiedad, vivienda o terreno ilegalmente, sea desalojado de forma inmediata. Los invasores de la propiedad privada se enfrentarán a penas de prisión ejemplares e inmediatas que sirvan como medida disuasoria y preventiva. Solo así los ciudadanos españoles podremos sentirnos tranquilos y protegidos tanto nosotros, nuestras familias como nuestros bienes. 

 

Los habitantes de Ceuta y Melilla dejarán de ser ciudadanos olvidados por sus compatriotas y en sus ciudades volverá a imperar la ley y la seguridad reforzando los controles en la frontera con Marruecos para impedir el tráfico de drogas y la entrada de terroristas. Impulsaremos una reforma legislativa para instaurar la cadena perpetua no revisable a los culpables por terrorismo y aquellos que los apoyen o hagan exaltación del mismo. Hasta que sea aprobada, ningún terrorista podrá salir de prisión si no muestra arrepentimiento y pide perdón públicamente a las víctimas aunque haya cumplido su condena. Expulsaremos a las bandas, las mafias y los traficantes de drogas de las calles. Cuando lo hagamos, el crimen se reducirá y nuestras ciudades serán lugares más seguros para vivir. Las prisiones dejarán de ser cómodos retiros para los terroristas donde estudiar a distancia y jugar a las cartas, cumpliendo estas su función, que no es otra que estos se arrepientan de sus delitos, no quieran volver a entrar en ellas y se reinserten en la sociedad, puesto que toda persona tiene tanto el derecho a equivocarse como a tener una segunda oportunidad para redimirse.

Priorizaremos la seguridad de los ciudadanos españoles por encima de cualquier otra consideración. Las cuestiones humanitarias, solidarias o ideológicas como la inmigración, la integración o el multiculturalismo no pondrán en peligro las vidas de nuestra población y la defensa de nuestra nación. 

#101

Aumentaremos sustancialmente la dotación presupuestaria del Ministerio de Defensa para que nuestras Fuerzas Armadas puedan defendernos de forma eficaz y con garantías para su propia seguridad. Quienes están dispuestos a arriesgar sus vidas por nuestra protección contarán con los mejores medios y recursos a nuestro alcance.

#102

Nos aseguraremos que nuestros procedimientos de seguridad, inmigración y política de refugiados tengan como prioridad la seguridad del pueblo español. Suspenderemos temporalmente la entrada de personas que proceden de las regiones que exportan el terrorismo islamista hacia Europa.

#103

Colaboraremos estrechamente con nuestros socios y aliados internacionales en la lucha contra el terrorismo islamista. Debemos ser conscientes de que los terroristas nunca serán derrotados con canciones, velas, osos de peluche, manifestaciones, ayudas a la integración... sino con una política de seguridad  firme y contundente.

#104

Los habitantes de Ceuta y Melilla dejarán de ser ciudadanos olvidados por sus compatriotas y en sus ciudades volverá a imperar la ley y la seguridad reforzando los controles en la frontera con Marruecos para impedir el tráfico de drogas y la entrada de terroristas.

#105

Invertiremos todos los recursos necesarios para desarrollar un sistema nacional de ciberseguridad que proteja nuestras infraestructuras de energía, agua, comunicaciones e instalaciones militares del terrorismo informático, puesto que las guerras del futuro no se librarán en los campos de batalla sino a través de la red.

#106

Cuidaremos y apoyaremos especialmente a las víctimas del terrorismo, que adquirirán la consideración de Héroes de la Nación Española. Crearemos una ley que castigue duramente a todo aquel que las insulte o menosprecie impidiendo que se iguale a las víctimas del terrorismo con los propios terroristas.

#107

Impulsaremos una reforma legislativa para instaurar la cadena perpetua no revisable a los culpables por terrorismo y aquellos que los apoyen o hagan exaltación del mismo. Hasta que sea aprobada, ningún terrorista podrá salir de prisión si no muestra arrepentimiento y pide perdón públicamente a las víctimas aunque haya cumplido su condena.

#108

Perseguiremos de manera implacable el tráfico de drogas para que nuestro país deje de ser una de las rutas más importantes de introducción en Europa de cocaína desde los países productores de Sudamérica y de hachís desde el norte de África.

#109

Expulsaremos a las bandas, las mafias y los traficantes de drogas de las calles. Cuando lo hagamos, el crimen se reducirá y nuestras ciudades serán lugares más seguros para vivir.

#110