Nuestro compromiso

Los principios y los valores han guiado históricamente el destino de los pueblos, han marcado el camino a seguir para garantizar la aplicación y la defensa de los derechos civiles, han determinando su manera de ser y han orientando su conducta. Dichas normas no escritas sirven para armonizar las relaciones en la sociedad y para defender a esta de factores internos o externos que pudieran perjudicarla. Son un sello personal que denota las convicciones que distinguen a unos líderes de otros y por los cuales es reconocida su manera de actuar debido a que son reglas inalterables que gobiernan su comportamiento.

 

En España, los principios, los valores, las creencias, las convicciones y los ideales han sido reemplazados por el relativismo y la corrección política, que se emplean para encontrar una justificación o explicación para todo. Algo que enfrenta a la población y da la oportunidad a muchos para saltarse los códigos de conducta comúnmente aceptados, lo que lleva a la corrupción generalizada de la sociedad. Esta y no otra es la raíz del problema de nuestro sistema político. Debido a que se hace imposible diferenciar a unos partidos de otros porque sus actuaciones son exactamente las mismas, atrincherarse en el poder para vivir a costa de sus semejantes, los ciudadanos españoles nos sentimos huérfanos de unos representantes con verdaderos ideales que defiendan los intereses de la mayoría de los españoles y no los privilegios de las minorías organizadas, subvencionadas y chantajistas.

 

Los principios no son solo palabras que llenan los discursos y los programas electorales pero que no se corresponden en ningún caso con la realidad de los hechos, ya sea en el gobierno o en la oposición. El respeto por la palabra dada es uno de los signos inequívocos de la rectitud y la honradez de las personas, algo de lo que sin duda carecen nuestros representantes y que les despoja de toda legitimidad para gobernar. Pues todo proyecto político debe construirse sobre convicciones profundas y nobles ideales, los Demócratas de España nos oponemos a esta situación y nos comprometemos no solo a expresar claramente nuestras ideas, sino a mantenerlas firmemente para que nuestros conciudadanos puedan depositar su confianza en unos representantes que no les traicionen y no les abandonen nunca.

 

Puesto que un hombre que no defiende sus ideales no vale nada, un movimiento que no mantenga sus convicciones tampoco merece ser nada. Es vital que aquellos que representan la voluntad de la ciudadanía sean personas responsables, comprometidas con su país y con sentido de Estado que lideren a su nación y no simples burócratas cuyo único fin es mantenerse en el poder a cualquier precio y que solo saben culpar a los demás de su propia incapacidad.

"Los valores políticos que han demostrado que la democracia representativa es el sistema de gobierno más exitoso en la historia de las naciones civilizadas en todo el mundo son la inspiración del Movimiento demócrata de España."

Nuestros valores

Los valores políticos que han demostrado que la democracia representativa es el sistema de gobierno más exitoso en la historia de las naciones civilizadas en todo el mundo son la inspiración del Movimiento Demócrata de España. 

I. Democracia

Sostenemos que todo poder legítimo emana del pueblo y que los ciudadanos tenemos el deber ineludible de controlar a nuestros representantes, porque para que triunfe la opresión solo es necesario que los hombres justos permanezcan impasibles ante el abuso. La vigilancia eterna es el precio a pagar por vivir en democracia y libertad.

 

Sin lugar a dudas, es nuestro derecho y es nuestro deber, tomar las medidas necesarias para protegernos, puesto que en el mejor de los casos, todo gobierno es un mal necesario, y en el peor, un mal intolerable. Tal y como la historia de la humanidad ha demostrado, cuando el pueblo teme al gobierno reina el despotismo; mientras que cuando el gobierno teme al pueblo triunfa la democracia.

II. Unidad

Manifestamos que el cambio necesario para transformar nuestro país en una sociedad moderna y libre solo será posible a través de la unión de todos los españoles y el sentido común. Las soluciones imprescindibles para conseguirlo no vendrán de la mano de la crispación y el enfrentamiento, la demagogia y el buenismo, la manipulación y la corrección política o el marketing y la superficialidad.

 

Los españoles debemos elegir entre avanzar juntos hacia el futuro o quedarnos anclados y enfrentados en el pasado, dependiendo de esta decisión trascendental nuestra futura seguridad, prosperidad y felicidad.

III. Libertad

Afirmamos que la libertad es un derecho inalienable que las leyes de la naturaleza nos conceden al nacer, y que los gobiernos son establecidos por la sociedad para velar por su protección y salvaguarda. Cuando una forma de gobierno se hace destructora del irrenunciable derecho a la libertad, la sociedad tiene la obligación de abolir ese gobierno despótico ilegítimo e instituir uno nuevo.

 

Las naciones más fuertes y prósperas son aquellas en las que sus ciudadanos pueden desarrollar sus vidas y tomar sus decisiones libremente, a la vez que se hacen responsables y asumen las consecuencias de sus actos sin excusas o culpando a los demás.

IV. Justicia

Declaramos que allí donde terminan las leyes comienza la tiranía, y que solo el imperio de la ley garantiza que todos tengamos los mismos derechos y obligaciones. Solo cuando nadie está por encima de la legalidad es posible alcanzar la verdadera igualdad. La igualdad no se alcanzará mediante leyes injustas o la discriminación positiva, sino a través de la aplicación de las leyes sin hacer diferencia de clase, condición o sexo. Solo las minorías organizadas, subvencionadas y chantajistas pretenden que las leyes se hagan a la medida de sus intereses particulares para vivir a nuestra costa.

 

Es imprescindible que instauremos en España la separación de poderes que funcione como un mecanismo de frenos y contrapesos efectivo que impida los abusos y privilegios del poder asegurando la independencia e imparcialidad de los tribunales de justicia. Sin privilegios de ningún tipo para nadie, puesto que cuando el gobierno entrega generosamente algo a unos pocos, antes se lo debe quitar por la fuerza a muchos otros.

"El Movimiento Demócrata de España asume como propios los principios normativos establecidos en nuestra Carta Magna en relación a los derechos civiles y las libertades fundamentales de los españoles."

Nuestros principios

El Movimiento Demócrata de España asume como propios los principios normativos establecidos en nuestra Carta Magna en relación a los derechos civiles y las libertades fundamentales de los españoles: los principios legales fundamentales que el Pueblo Español aprobó hace cuarenta años para asegurar nuestra libertad y garantizar nuestra convivencia.

Artículo 1. Democracia representativa.

"La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado."

Artículo 2. Unidad de España.

"La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles."

Artículo 3. Una lengua común.

"El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla."

Artículo 9. Imperio de la ley.

"Los ciudadanos y los poderes públicos estarán sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico."

Artículo 14. Igualdad de derechos y obligaciones.

"Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social."

Artículo 17. Libertad y seguridad.

"Toda persona tiene derecho a la libertad y la seguridad."

Artículo 26. Una enseñanza libre y despolitizada.

"La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales."

Artículo 31. Impuestos equitativos y ajustados.

"Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio."

Artículo 31. Una gestión eficiente y racional.

"El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía."

Artículo 33. Derecho a la propiedad privada y a la herencia.

"Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia. Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos salvo por causa justificada de utilidad pública o interés social."

Artículo 40. Empleos estables y bien remunerados.

"Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico… de manera especial, realizarán una política orientada al pleno empleo."

Artículo 68. Un sistema electoral justo.

"El Congreso se compone de un mínimo de trescientos y un máximo de cuatrocientos diputados, elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, en los términos que establezca la ley."

Artículo 117. Separación de poderes.

"La justicia emana del pueblo y se administra por jueces y magistrados independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley."