Los Estados Unidos de Europa

Es sorprendente y deprimente el escaso nivel cultural e intelectual de la clase política española. Probablemente esto sea debido a la selección negativa de sus miembros, ya que los partidos expulsan a las personas válidas y estas son reemplazadas por familiares y amigos de escasa capacidad intelectual y nula experiencia profesional: hemos llegado a la dictadura de la incompetencia.

 

El asunto de Europa es uno de los temas recurrentes en la política española desde siempre. Actualmente, todo partido que quiera dárselas de moderno, progresista e innovador, se califica a sí mismo como "europeísta". Como si España no fuese parte fundamental del continente europeo y ahora los políticos nos vayan a convertir en "europeos" de la noche a la mañana.

 

España es la nación más antigua de Europa y todo ciudadano español es ciudadano europeo por naturaleza y no porque lo digan los políticos. Al igual que un japonés es asiático, un camerunés es africano y un argentino es americano: un español es europeo. Porque es imposible una Europa sin España y una España sin Europa. Punto y final.

"El Imperio Romano podría ser considerado el primer proyecto de unificación europea, desde Italia hasta Inglaterra, pasando por España, Portugal y Francia."

Otra cosa diferente es qué papel debe jugar España en Europa. Y todos los partidos políticos españoles sostienen que eso no es importante, que lo principal es estar en Europa sin importar el precio que haya que pagar. ¿Por qué sucede esto si la principal preocupación de nuestros representantes debería ser defender los intereses de los ciudadanos españoles?. Empecemos por el principio.

 

Desde los tiempos de la Grecia clásica ya existía lo que hoy conocemos como proyecto europeo. Platón y Aristóteles desarrollaron la filosofía helenística, que sentaría las bases de la actual cultura europea. El Imperio Romano podría ser considerado el primer proyecto de unificación europea: desde Italia hasta Inglaterra, pasando por España, Portugal y Francia.

 

En la Edad Media, el cristianismo también tuvo un gran papel unificador de los diferentes reinos europeos, puesto que estos dependían de que el Papa de Roma diese el visto bueno a su entronización. Con la llegada de la Edad Moderna y la secularización de los ciudadanos, surge el patriotismo constitucional que desembocaría en la Revolución Francesa.

"Numerosos pensadores plantearon la necesidad de crear una organización supranacional europea que acabase con los constantes conflictos armados que estaban devastando el continente."

Tras ese periodo, el continente europeo padeció una continua sucesión de guerras entre las diferentes potencias con efectos devastadores. A raíz de ello, numerosos pensadores plantearon la necesidad de crear una organización supranacional europea que acabase con los constantes conflictos armados que estaban devastando el continente.

 

Victor Hugo, Mazzini, Penn, Churchill... la Unión Internacional Paneuropea, el Tratado de Locarno, los proyectos Kalergi, Stressman, Briand... fueron los primeros intentos para conseguir una unión europea estable que acabase con la guerra en Europa para siempre.

 

Tras la Segunda Guerra Mundial se establece el Consejo de Europa (1949), la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (1950), la Alta Autoridad y la Asamblea Común (1951), la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (1957), las Comunidades Europeas (1967), la Unión Aduanera (1968), el Parlamento Europeo y el Sistema Monetario Europeo (1979), la Comisión Europea (1985), la Unión Europea (1993) y el Euro (2002). España hizo su ingreso en 1987.

"España prácticamente no ha participado en la construcción de la Unión Europea, a pesar de que quieran convencernos de lo contrario."

Este ha sido el largo y tortuoso camino hasta llegar a lo que hoy conocemos como Unión Europea y que algunos políticos cursis se empeñan en denominar los Estados Unidos de Europa. España prácticamente no ha participado en la construcción de la Unión Europea, a pesar de que quieran convencernos de lo contrario. La política aislacionista de la dictadura nos mantuvo alejados de este proyecto que empezó a gestarse después de la Segunda Guerra Mundial. Esa es la verdad.

 

Los políticos intentan hacernos creer que somos unos de los miembros importantes de la unión, pero realmente somos considerados por los fundadores poco más que Portugal, Polonia o Rumanía. Y así nos tratan y así nos va, no porque no seamos un gran país, sino por el complejo provinciano de nuestros representantes, incapaces de exigir y adoptar una posición se fuerza ante nuestros socios.

 

En nuestro país padecemos un gran problema respecto al asunto de la integración europea, que se hunde en las raíces de nuestra cultura y nuestra mentalidad. A lo largo de la historia hemos sido un país tremendamente religioso, solo comparable a los países musulmanes. La secularización, la Ilustración, la razón y la ciencia nunca llegaron a nuestro país, y si llegaron fue con siglos de retraso. Esto ha convertido a la nación española en un país atrasado, poco formado y fácilmente manipulable. 

"Los políticos españoles no iban a perder la oportunidad de hacerse la foto con sus colegas europeos aunque fuese a cualquier precio y de rodillas."

Esto ha provocado que suframos una especie de neurosis colectiva o complejo de inferioridad respecto al resto del mundo, de ahí nuestra incomprensible obsesión por solucionar los problemas de los de fuera y no los nuestros, como si tuviéramos que justificarnos constantemente o demostrar que estamos a la altura de los demás. Por eso ignoramos a nuestro vecino en paro pero nos desvivimos por cualquier inmigrante que llegue a nuestras playas.

 

Esa necesidad de vivir de cara a la galería, como en el caso de la Unión Europea, aceptando sin rechistar todas y cada una de las imposiciones que los miembros de la unión decidieron para que pudiésemos ingresar en el selecto club de los triunfadores: desmantelar los astilleros, la siderurgia, las acerías, la agricultura, la cabaña lechera... todo con tal de salir en la foto.

 

Por supuesto, con tal de entrar en el Euro se privatizaron las grandes empresas estratégicas que eran patrimonio de todos los españoles para cumplir los objetivos de déficit que Bruselas exigía. Los políticos españoles no iban a perder la oportunidad de hacerse la foto con sus colegas europeos aunque fuese a cualquier precio y de rodillas. El eterno complejo de inferioridad que nos aqueja.

"Los políticos españoles se obnubilan cuando viajan a Bruselas y estrechan la mano del resto de líderes europeos, sin saber que estos les desprecian y se ríen de ellos."

Es el precio que tenemos que pagar por mantener una clase política provinciana, cateta, acomplejada y egoísta que solo mira por sus intereses y no por el de los españoles. Y así estamos. Poco hemos avanzado desde que en los años sesenta empezaron a llegar las altas y rubias suecas con sus bikinis a las playas españolas. Tal y como el genial Alfredo landa interpretaba, los políticos españoles se obnubilan cuando viajan a Bruselas y estrechan la mano del resto de líderes europeos, sin saber que estos les desprecian y se ríen de ellos porque ni siquiera hablan idiomas y no entienden lo que dicen. Solo les falta la boina y la maleta de cartón con la gallina dentro: "yes, yes, is very difucul todo esto".

 

Pero lo importante es figurar y sentirse importante. Un hecho muy representativo de este complejo entre nuestros políticos patrios es su afán de aparentar lo que no son. Un buen número de ellos deciden adaptar sus apellidos para parecer más de lo que son: Dolores Cospedal pasa a denominarse De Cospedal, Soraya Sáenz Santamaría se transforma en Sáenz De Santamaría y hasta ese ministro que parece que cuando habla tiene una pelota de golf en la boca, cambia su malsonante Guindos por Don Luis De Guindos.

 

Por otra parte, ¿has oído a algún político explicar las ventajas reales para los ciudadanos de pertenecer a la Unión Europea aparte de no tener que enseñar el pasaporte y cambiar la moneda cuando viajamos?. Solo unos ejemplos: la normativa europea que se aplica en España determina el contenido máximo de fenol que pueden tener las sillitas para bebés. La normativa europea regula el espacio mínimo en el que se deben criar las gallinas y el número de gallos por gallinero.

"¿Conoces el nombre del Presidente del Parlamento Europeo?, ¿y el de sus ministros?, ¿has votado para elegirlo?. Preguntas sencillas pero sin respuesta aparente."

Sin embargo, si quieres renovar tu carnet de conducir tendrás que volver a España. Si quieres escolarizar a tu hijo en algún país de la unión, deberás realizar cientos de trámites para demostrar la convalidación de todas y cada una de las asignaturas, puesto que cada sistema educativo es totalmente diferente.

 

Si trabajas dos años en Italia, cinco en Francia, diez en España y cuatro en Alemania, al final de tu vida laboral deberás pelear con cada una de las administraciones para cobrar tu pensión, y te verás penalizado porque no has cotizado el número suficiente de años para obtener tu jubilación. Si quieres llevarte tu dinero a otro país de la unión, simplemente no puedes. En cada país de la unión los impuestos son diferentes...

 

También deciden desde sus despachos en Bruselas cuál debe ser la política migratoria, cuántos refugiados debemos acoger y qué hacer con ellos. ¿Conoces el nombre del Presidente del Parlamento Europeo?, ¿y el de sus ministros?, ¿has votado para elegirlo?. Preguntas sencillas pero sin respuesta aparente.

"Cuando escuches a algún político hablar de proyecto europeo, partido europeísta y demás mandangas, sospecha. Detrás de ese discurso se esconden viajes en primera clase, los mejores hoteles y restaurantes de Europa."

La Unión Europea se ha convertido en un lucrativo negocio para abogados, traductores, asesores fiscales y políticos, que han creado un nuevo nivel administrativo y gubernamental ajeno al control de los ciudadanos europeos pero que sin embargo debemos pagar con nuestros impuestos.

 

Cuando escuches a algún político hablar de proyecto europeo, partido europeísta y demás mandangas, sospecha. Detrás de ese discurso se esconden viajes en primera clase, los mejores hoteles y restaurantes de Europa, sueldos de 6.600 euros mensuales y la colocación sin control de miles de familiares y amigos como asesores y secretarios.

 

Todo pagado con el dinero que nos quitan del bolsillo con el impuesto de sucesiones, herencias, IVA, IBI, parquímetros, radares, IRPF y cualquier cosa que se les ocurra para mantener su nivel de vida. Somos europeos por naturaleza y nacimiento, no porque lo decidan los políticos y sus chanchullos.

"¿Has vuelto a escuchar en España una sola crítica al actual modelo de Unión Europea?. Ni lo has escuchado ni lo escucharás, ni siquiera los "antisistema" morados se oponen a él. ¿Curioso, verdad?"

Recuerdas las palabras de José María Aznar sobre que "los que idearon los atentados terroristas del 11 de marzo no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas y sean quienes sean cambiaron el curso político de España". Los alemanes y los franceses nunca perdonaron que Aznar se uniese al bloque anglosajón mediante la alianza atlántica, poniendo en peligro el modus vivendi de la clase política de la Unión Europea.

 

Tampoco le perdonaron que les estropease el negocio a sus empresas petroleras, que se saltaban el embargo de las Naciones Unidas a Irak. Los americanos y los británicos se hartaron y dijeron que allí o follaban todos o la puta al río. Y así sucedió y los españoles sufrimos las consecuencias en nuestras propias carnes. Con las cosas de comer no se juega... y menos si se trata de caviar y angulas.

 

¿Has vuelto a escuchar en España una sola crítica al actual modelo de Unión Europea?. Ni lo has escuchado ni lo escucharás, ni siquiera los "antisistema" morados se oponen a él. ¿Curioso, verdad?. Partidos con supuestas ideologías diferentes y que se pelean por los nombres de las calles o por el terrorismo vasco no se enfrentan en un tema tan trascendental como este. Parece que solo se ponen de acuerdo en subirse el sueldo, en subirnos los impuestos a los demás y en que debemos ser "europeos". Cuando todos los políticos están de acuerdo en algo, nada bueno puede esperar a los ciudadanos. Reunión de pastores... oveja muerta.

"El cargo de eurodiputado se ha convertido en un lugar discreto alejado de la opinión pública y a la vez muy bien remunerado donde jubilar a los miembros del partido."

No hay que olvidar que los generosos fondos de cohesión que generosamente nos han concedido durante veinte años nuestros socios europeos (miles de millones de euros), los empleó la clase política en construir infraestructuras, carreteras, autopistas, palacios de congresos, aves... que servían para obtener comisiones ilegales que financiaban a los partidos políticos, enriquecían a sus dirigentes, a sus amigos constructores e inflarían la mayor burbuja inmobiliaria de la historia de un país en relación a su tamaño.

 

Así mismo, el puesto de eurodiputado se ha convertido en un lugar discreto alejado de la opinión pública y a la vez muy bien remunerado donde jubilar a los miembros del partido, como sucede con Elena Valenciano, Willy Meyer (el papá de la morada Celia Mayer), Pepiño Blanco, Ana y su hermano Gabriel Mato o Esteban González Pons, a los que ninguna empresa privada contrataría ni como administrativos.

 

¿Unión Europea?. Sí, pero al servicio de los ciudadanos y no al de los tiranos.