La tierra del padre

El libro que estoy leyendo actualmente es la última novela de Fernando Aramburu. Te recomiendo su lectura para entender muchas cosas que han pasado en España y que se intentan ocultar hasta el punto de querer equiparar a los terroristas con las víctimas, considerando a los asesinos unos gudaris de la libertad y a los asesinados por estos como unos apestados que molestan. Una auténtica infamia que demuestra cómo la clase política española se "preocupa" de las víctimas del terrorismo.

 

Como habrás podido intuir, la novela trata sobre el terrorismo de ETA y especialmente sobre la vida de las familias de los asesinados por la banda terrorista. No voy a hablar del terrorismo porque es un asunto que me hastía y me deprime bastante, pero escogí el título de la novela de Aramburu para este artículo porque sí quiero desarrollar el significado de esta palabra maldita en nuestro país.

 

Patria proviene de los términos del latín "patrîa" que significa familia o clan; y "patris" que significa tierra del padre. Su definición es "la tierra natal o adoptiva a la que un individuo se siente ligado por vínculos afectivos, culturales, históricos o por ser el lugar donde ha nacido". Sin embargo, estoy casi seguro de que cuando has leído esta palabra, te ha venido a la mente la imagen de un señor con gafas de aviador portando una bandera de España con un pájaro en el medio, ¿a que sí?

"En España ocurre algo que no sucede en ningún país del mundo: que sus ciudadanos se sientan culpables por haber nacido en su país e incluso que renieguen de él y de sus símbolos como la bandera o el himno."

Decía Fernando de Orbaneja muy acertadamente que el gran problema que había tenido España desde siempre era que no había habido nunca patriotas. Y llevaba toda la razón del mundo porque en nuestro país, lo más que ha habido son oportunistas, que haciéndose pasar por patriotas, han vivido a cuerpo de rey sin pegar ni golpe. Solo tienes que ver a día de hoy al partido azul, el más patriota de los patriotas, que se envuelve en la bandera de España, pero que financia y promueve a todos los nacionalismos que quieren destruir España. A Dios rogando y con el mazo dando.

 

Cuando la clase política se repartió el pastel hace casi cuarenta años, la "izquierda" que es mucho más lista que la "derecha", eligió quedarse con la enseñanza y la cultura: una decisión que nos ha traído a la situación actual respecto al asunto de la identidad y la nación española. La cosa es bastante rocambolesca, pero les ha salido la jugada perfecta.

 

Mediante el adoctrinamiento, la manipulación y la tergiversación de la historia, cuando no la mentira más descarada, han logrado lo que no sucede en ningún país del mundo: que sus ciudadanos se sientan culpables por haber nacido en su país e incluso que renieguen de él y de sus símbolos como la bandera o el himno. Aquello que debería unirnos como nación y hacernos sentir orgullosos, se ha convertido en un tabú y un motivo de escarnio público.

"¿Qué culpa tienes de que algún tarado matase a no se cuantos españoles hace ochenta años?. Ninguna, pero te hacen sentir como si tú hubieses apretado el gatillo."

En Francia, en Alemania, en Italia, en el Reino Unido, en la madre Rusia (como todos la llaman) y qué decir de los USA, todos sienten veneración y respeto por su país, su himno y su bandera. No se te ocurra jamás bromear con ellos acerca de estos temas porque la cosa puede llegar a mayores. 

 

No es una cuestión de dictaduras o de democracias. Si hay algún país en el mundo que pudiera sentirse culpable por su pasado ese es Alemania, y no sienten ningún tipo de culpabilidad. Y llevan razón, porque lo que hicieran sus compatriotas hace ochenta años no es responsabilidad suya. Evidentemente ellos no estaban allí ni tienen culpa alguna de haber nacido en Berlín, Munich o Colonia. Sin embargo, en España nos hacen sentir culpables por lo que hicieron personas hace ochenta años. Algo totalmente ridículo porque, ¿qué culpa tienes de que algún tarado matase a no se cuantos españoles hace ochenta años?. Ninguna, pero te hacen sentir como si tú hubieses apretado el gatillo. ¿Por qué no les piden explicaciones a los políticos azules, rojos, morados o naranjas, todos ellos hijos de familias franquistas?

 

¿Qué es lo que ha hecho la "izquierda" con la total aceptación de la "derecha" para que pase esto?. Pues básicamente ha asociado el concepto de España, la nación española, la bandera, el himno y todo lo que tenga ver con ello a Franco y a la dictadura. En una esquizofrenia colectiva sin parangón, si se te ocurre decir que te sientes español, serás catalogado como fascista. Si pones una bandera en el coche, serás un fascista. Si te emocionas cuando escuchas el himno nacional, eres un fascista. Punto y final.

"Cuando un político el único viaje que ha hecho en su vida es de casa de sus padres a la sede del partido y de ahí al ministerio o al ayuntamiento, lo normal es que sea un cateto al que solo le falta la boina y la gallina dentro de la maleta de cartón."

Pero realmente, ¿ser o sentirse español es ser un fascista?. No, en absoluto. Yo diría que al contrario, porque sentir apego por el lugar donde uno ha nacido, la tierra de sus antepasados, de sus vecinos, donde vive, donde cría a sus hijos... es lo más lógico del mundo. El argumento recurrente al que se agarran estos hispanofóbicos es que ellos son ciudadanos del mundo y que no tienen por qué sentirse españoles. Que vayan a otros países y verán que de ciudadanos del mundo nada, que cada país es de sus ciudadanos y que se vuelva por donde ha venido. Ciudadano del mundo... las risas se escucharían hasta en el Polo Norte.

 

Sostengo la teoría de que ser un un paleto y un ignorante es una enfermedad que se cura viajando: cuanto más se viaja al extranjero y se conoce mundo, los síntomas empiezan a remitir con rapidez e incluso la enfermedad a veces desaparece. Pero claro, cuando un político el único viaje que ha hecho en su vida es de casa de sus padres a la sede del partido y de ahí al ministerio o al ayuntamiento, lo normal es que sea un cateto al que solo le falta la boina y la gallina dentro de la maleta de cartón... los nuevos Pacos Martínez Soria del siglo XXI.

 

Por otra parte, es harto sorprendente el caso de los nacionalistas, ya que ellos no son fascistas por defender la "patria" o la "nación" catalana, vasca o la que sea. Uno solo es fascista cuando se siente español. Si te sientes catalán o vasco, es guay, pero si te sientes español, eres un carca fascista opresor asesino comeniños. Si alguien me lo puede explicar, le estaré eternamente agradecido.

"La hispanofobia fomentada por la "izquierda" y consentida por la "derecha" durante los últimos cuarenta años nos ha traído a esta situación surrealista donde los ciudadanos españoles tenemos que sentirnos culpables por ser quienes somos sin tener culpa alguna de ello."

La diferencia entre un patriota y un nacionalista es que el patriota se siente orgulloso de ser quien es, mientras que un nacionalista siempre va contra alguien que supuestamente le oprime o le maltrata. Por ejemplo, los nazis (nazionalistas) alemanes se sentían oprimidos por otras potencias y reclamaban su espacio vital, por lo que se lanzaron a la conquista de Este como locos.

 

El patriota se siente a gusto consigo mismo, no se queja, busca lo mejor para los suyos y para su sociedad, está orgulloso de ser quién es, de donde ha nacido y no se cree de una raza superior a los demás. Sin embargo, el nacionalista está acomplejado porque se siente oprimido, ninguneado y vilipendiado, se queja constantemente, se siente ofendido por nada y siempre va contra alguien porque se cree el elegido de los dioses y de una raza aparte al común de los mortales. Entonces empieza con el hecho diferencial, como si todos no fuésemos diferentes; los derechos históricos, como si solo su región tuviese historia y las demás no; y no se siente a gusto con nada ni con nadie... ni consigo mismo. Es un auténtico llorón amargado y acomplejado.

 

La hispanofobia fomentada por la "izquierda" y consentida por la "derecha" durante los últimos cuarenta años nos ha traído a esta situación surrealista donde los ciudadanos españoles tenemos que sentirnos culpables por ser quienes somos sin tener culpa alguna de ello. Desde luego, la manipulación de la historia a través de los medios de comunicación y de la enseñanza ha tenido mucho que ver con esto. Ahora resulta que el descubrimiento de América, en realidad fue un genocidio contra los indígenas americanos. Que la Reconquista fue otro genocidio contra los musulmanes. Que los Reyes Católicos fueron unos genocidas también por expulsar a los judíos... y otras sinrazones que se han ido implantando en los permeables cerebros de los jóvenes para hacerles sentir culpables simplemente por ser españoles.

"La eterna utopía socialista que tiene como Caballo de Troya a la socialdemocracia, el primer paso para amaestrar como un perro a los ciudadanos haciéndoles dependientes de las ayudas y las subvenciones del Estado a cambio de quitarles su más preciada posesión: la libertad."

¿Cuál es el objetivo de todo esto?. Despojar al individuo de cualquier lazo con los demás, ya sea su familia, su país o su religión. Una vez aislado será la perfecta presa de lo único que le quedará: el Estado. Y ¿quién es el Estado?. Los políticos. ¿Y qué pretenden con esto?. El nuevo totalitarismo centrado en el Estado, donde el pueblo es el cuerpo del Estado y el Estado es el espíritu del pueblo: todo en el Estado, nada contra el Estado y nada fuera del Estado. La eterna utopía socialista que tiene como Caballo de Troya a la socialdemocracia, el primer paso para amaestrar como un perro a los ciudadanos haciéndoles dependientes de las ayudas y las subvenciones del Estado a cambio de quitarles su más preciada posesión: la libertad.

 

Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de los USA ya lo advirtió hace más de 200 años, "Quienes renuncian a su libertad a cambio de su seguridad y su comodidad, no merecen tener ninguna de las dos y al final no tendrán ninguna". Proféticas palabras las suyas ante los tiempos que se avecinan y la apisonadora del "consenso socialdemócrata" que impera en nuestra sociedad.

 

Cuando algún iluminado te comente eso de los ciudadanos del mundo y otras chorradas parecidas, sabrás qué contestarle: fascista... y con toda la razón del mundo.