Divide et impera

Es curioso cómo la historia se repite una y otra vez. Simplemente teniendo un mínimo de interés y de ganas por entender las cosas, uno puede sin ninguna dificultad desde la comodidad de su sofá y a golpe de un clic en su móvil, tableta u ordenador, encontrar las respuestas a los grandes problemas que vivimos hoy en día. Por desgracia y a pesar de que nunca antes ningún ser humano corriente ha tenido libremente y a su alcance tanta información, nuestra sociedad cada vez es más ignorante. Las Leyes de Lem, sobre las que hablaré en otro artículo, constatan esta situación: nadie lee nada; los pocos que leen, no llegan a comprender lo que leen; y los que lo entienden, lo olvidan rápidamente. Es una pena, pero por desgracia es así. 

 

En el año 338 a.C., el Imperio Romano venció a una coalición de tribus que se oponían a la dominación romana, igual que el poblado galo de Astérix y Obélix. Roma contaba con la mayor maquinaria de guerra jamás conocida hasta entonces, por lo que la derrota de la denominada Liga Latina no fue un gran escollo. El problema vino cuando una vez derrotadas todas esas tribus, que estaban formadas por numerosas aldeas diseminadas en un vasto y amplio territorio, los romanos debieron plantearse la manera más práctica de cómo poder mantenerlas bajo control y no estar en una continua lucha de guerrillas y revueltas que consumirían abundantes recursos humanos y materiales.

 

La estrategia empleada se conocería posteriormente como "divide y domina", "divide y vencerás" o "divide y reina". Los romanos decidieron, que en lugar de incorporar a su imperio a todas estas aldeas, lo que harían sería incorporar solo a algunas de ellas, las cuales obtuvieron la ciudadanía romana y con ella todos sus privilegios. Otras fueron divididas y al resto les "concedieron" la independencia total pero arrebatándoles la mayor parte de su territorio. El objetivo final de esto era que Roma se mantuviese como el núcleo y que las aldeas tuvieran que competir entre ellas para conseguir el favor de los romanos, de forma que si alguna de ellas, en lugar de unirse a sus tribus cercanas, luchaba a favor de los romanos, podría llegar a pertenecer algún día al imperio. Se trataba de dividir a grupos de aldeas para que fuesen menos potentes y así poder seguir gobernando.

"Esta táctica magistral fue adoptada como el fundamento estratégico sobre el cual forjaron y mantuvieron su imperio, y ha sido empleada a lo largo de la historia por toda potencia, nación o imperio que quería gobernar y mantener el control de sus dominios."

Debido a su éxito, esta táctica magistral fue adoptada como el fundamento estratégico sobre el cual forjaron y mantuvieron su imperio, y ha sido empleada a lo largo de la historia por toda potencia, nación o imperio que quería gobernar y mantener el control de sus dominios: desde la época del Renacimiento con Maquiavelo y las ciudades-estado antes de la formación de Italia, pasando por el Imperio Británico y sus colonias en la India, Pakistán, Nepal... hasta llegar a nuestros días, siendo esta la estrategia preferida de la clase política para mantener fragmentada a la población. Esta técnica ha permitido a un número relativamente pequeño de personas gobernar durante muchos años de manera bastante simple y efectiva a una población mucho más numerosa. ¿Te suena familiar?... si es que está todo inventado.

 

La única condición que tiene esta estrategia para que funcione es que los dominados deben identificar fácilmente la división. Si estos empiezan a percibir que esa división no existe, se acaba la fiesta. Y ese momento ha llegado. Es llamativo que una estrategia que ha funcionado durante miles de años en todo el mundo, la clase política española la haya estropeado. Parece que ser que a inútiles e incompetentes no les gana nadie.

 

Pero, ¿qué ha pasado?. Pues que la población española, a la que se la ha mantenido dividida durante décadas con lo de rojo y facha o izquierda y derecha, ha empezado a ver la realidad de toda esta ficción convenientemente urdida por la clase política. Y ¿cómo ha podido pasar?, pues porque han incumplido la única condición que mantiene el tinglado en pie: que se perciba diferencia entre unos y otros. Y han sido tan torpes y confiados que ni siquiera han mantenido las apariencias.

"Es el conocido "turnismo" o gobierno por turnos, donde los azules gobiernan hasta que los ciudadanos se hartan de su desastrosa gestión. Entonces llegan los rojos y se repite la misma historia."

Dime alguna diferencia ideológica, económica, política o incluso de apariencia entre la derecha y la izquierda en España. A menos que vivas del cuento por pertenecer a alguna de estas mafias organizadas, no podrás encontrar diferencia alguna. Porque no la hay. No me extenderé al respecto de la procedencia familiar de los miembros de la clase política azul, roja, naranja o morada, puesto que en un artículo anterior quedó demostrado que todos proceden de familias vinculadas al régimen franquista, a la aristocracia más rancia y a las élites caciquiles que han gobernado este país durante cientos de años.

 

Es el conocido "turnismo" o gobierno por turnos, donde los azules gobiernan hasta que los ciudadanos se hartan de su desastrosa gestión. Entonces llegan los rojos y se repite la misma historia. Como la memoria del español es mas corta que la de un pez, vuelve a votar a los azules con toda la ilusion del mundo... así en una espiral infernal hasta llegar al desastre económico, social y moral de hoy dia. Si esta estrategia empieza a fallar, se crean dos partidos que recojan el enfado de la población y asunto solucionado. Uno se convierte en el "coco" que vendrá por la noche a raptar a los niños, y otro será el niño bonito que vendrá a regenerar las instituciones y la democracia. La nueva política.

 

Si yo te diese el programa electoral sin el logo y los colorines del partido político al que pertenece, tú no sabrías identificar cuál es cuál, y es lógico porque todos dicen lo mismo: subvenciones, ayudas, socialdemocracia, violencia de género, colectivos en exclusión... y así desde la primera hasta la última pagina. Los ciudadanos españoles, mucho más formados que hace cien años cuando los caciques de las diputaciones amañaban las elecciones, ya que los pobres ignorantes españoles no sabían ni leer ni escribir, se han dado cuenta del trile: todos son iguales porque todos aplican las mismas políticas, todos viven con estupendos sueldos, coches oficiales, dietas... y la única diferencia reside en que unos visten de corbata, otros llevan coleta, unos levantan el puño y otros hacen el egipcio. Triste pero cierto.

"Ahora que se han dado cuenta de que la vieja división derecha-izquierda no cuela, se inventan otro motivo para fragmentar a la sociedad. Y esta es el no va más del divide y vencerás: hombres contra mujeres, el summum del hijoputismo y la psicopatía."

Entonces ya está todo solucionado, ¿no?. Pues no, porque ahora que se han dado cuenta de que la vieja división derecha-izquierda no cuela, se inventan otro motivo para fragmentar a la sociedad. El renovado azul contra rojo o naranja contra morado no funciona porque les ha salido rana y la gente está escaldada. Y este nuevo enfrentamiento es el no va más del divide y vencerás: hombres contra mujeres, el summum del hijoputismo y la psicopatía. Como ya no tragáis con lo de rojo y facha, pues os divido en función de algo que no podéis elegir ya que os viene dado por definición al nacer: eres hombre o eres mujer, os jodéis. Es la nueva estrategia de los partidos políticos: o te rindes ante el feminismo radical o eres un machista maltratador asesino y terrorista.

 

Aquí empieza a funcionar la maquinaria mediática, el rodillo y la apisonadora política para convencer a la sociedad de que las mujeres han estado toda la vida oprimidas, maltratadas y vejadas por los hombres desde que el mundo es mundo. Como si durante toda la historia la vida de los hombres hubiese consistido en unas vacaciones pagadas. Con la misma estrategia victimista empleada por los nacionalistas desde hace décadas "Madrit ens roba", aparece el conocido "el hombre nos oprime" o "la sociedad hetero-patriarcal"... manda narices, en mi casa y en el 95% de las que conozco ha mandado la mujer toda la vida desde que tengo uso de razón. Mi padre siempre se ha ocupado de mi hermano y de mí, hacía la compra, pasaba el aspirador y aguantaba las regañinas de mi madre. Y ahora en mi casa con mi esposa tres cuartas partes de lo mismo. Y tan contentos oiga.

 

Pues no. Resulta que no es así, la realidad que se inventan es que el hombre solo por ser hombre es un maltratador en potencia, un machista, un asesino y un cabrón. Ole. Y la sociedad alucinando en colores, claro.

"A día de hoy, si insultas a una mujer, también puedes ser acusado por violencia de género... y si ella te insulta a ti, pues te callas y te aguantas, que para eso llevas oprimiendo a las mujeres toda tu vida."

Cuando las cosas se hablan con argumentos y razones, todos y cada uno de nosotros estamos de acuerdo en lo siguiente:

· Los hombres y las mujeres deben tener los mismos derechos, obligaciones y oportunidades, faltaría más.

· No se debe permitir bajo ningún concepto que un hombre maltrate física o psíquicamente a una mujer... ni una mujer a un hombre.

· Si por desgracia eso ocurre, se debe aplicar la ley y proteger a la víctima sea hombre o mujer.

· Profesionalmente es una injusticia el hecho de que las mujeres cobren menos que los hombres y se deben tomar las medidas necesarias para solucionarlo.

· Y añado como opinión personal: porque hay que cuidar a nuestras madres, esposas e hijas porque se lo merecen, porque nos han traído al mundo a nosotros, a nuestros hermanos y a nuestros hijos dándonos la vida... y eso no hay forma humana de agradecérselo.

 

Hasta aquí todos estamos de acuerdo creo yo. Pero de ahí a considerar a todo hombre como un maltratador en potencia, redactar leyes asimétricas que vulneran los derechos fundamentales de las personas (en este caso los hombres solo por ser hombres) y toda una serie de disparates más propios de un frenopático que de un Estado de derecho, hay un abismo.

 

La última barbaridad que he leído es que también pretenden extender la dichosa Ley de Violencia de Género más allá de las relaciones familiares o personales. Es decir, que si tú vas a un bar y una señora te pisa, como le digas que por favor tenga cuidado, esta podrá llamar a la policía y tú acabar en el calabozo por violencia de género si tienes la mala suerte de haberte topado con una feminista energúmena radical de las que pregonan eso de "machete al machote". No me parece descabellado, ya que a día de hoy si tú insultas a una mujer, también puedes ser acusado por violencia de género... y si ella te insulta a ti, pues te callas y te aguantas, que para eso llevas oprimiendo a las mujeres toda tu vida. España, un Estado de derecho ejemplar.

"De aquí a unos años se aprobará una ley en la que toda familia que tenga más hijos varones que mujeres será multada y puesta a disposición judicial por fomentar la sociedad hetero-patriarcal machista opresora."

Yo creo que al ritmo que van las cosas y si nadie pone fin a esta locura, de aquí a unos años se aprobará una ley (con el consenso de todos los partidos, por supuesto), en la que toda familia que tenga más hijos varones que mujeres será multada y puesta a disposición judicial por fomentar la sociedad hetero-patriarcal machista opresora. Si la familia tiene más niñas que varones... en ese caso no pasará nada porque será discriminación positiva para compensar los miles de años de opresión masculina.

 

Quizá la cosa no termine aquí, y en el caso de que estés embarazada y ya tengas un hijo varón, reza porque el segundo sea una niña porque te obligarán a abortar en el momento en que se conozca el género de la criatura que llevas en tu vientre. En el caso de que no hayas querido saberlo y hayas esperado hasta el parto,  estarás jugando a la ruleta rusa, ya que en el paritorio tendrás apostadas a una pareja de la policía de la igualdad: si la criatura es niña, recibirás las máximas felicitaciones por tu contribución a la igualdad... pero si es un niño, te lo "expropiarán" y mejor no saber lo que harán con él. 

 

¿Y sabes por qué ocurrirá todo esto?. Por dos razones más viejas que la tos:

· Por el maldito dinero que riega mediante subvenciones todas y cada una de las asociaciones de esta industria tan lucrativa para unos pocos... o pocas mejor dicho.

· Por el poder y los privilegios que este conlleva para quienes gobiernan manteniendo dividida y fragmentada a la sociedad, aunque sea mediante ridículas excusas.

 

Me parece una noticia estupenda que el gobierno australiano haya prohibido la ideología de genero porque atenta contra los derechos fundamentales de sus ciudadanos. En España, como llegamos veinte años tarde a todo y siempre hemos sido los eternos paladines contra la razón y el progreso, quizá en 2040 se prohíba también esta ideología carente de sentido.

 

Hasta que llegue ese momento, algunos y algunas se habrán hecho millonarias a costa del dinero de las subvenciones que riegan a estas minorías organizadas.