¿Casos aislados?

Existe en nuestro país una corriente de opinión difundida por los medios de comunicación que intenta convencernos de que la clase política española es honrada y que la multitud de procesos por corrupción que se están investigando son solo casos aislados. En definitiva, que podemos estar orgullosos de nuestros vocacionales y sufridos representantes políticos.

 

Sin embargo, cabría preguntarse cuántos casos aislados son necesarios para que dejen de ser casos aislados y se puedan considerar como corrupción institucionalizada: ¿diez?, ¿veinte?, ¿cien?. ¿Son casos aislados dependiendo de la cuantía del dinero robado o malversado?: ¿10.000€?, ¿100.000€?, ¿1.000.000€?. Todo esto demuestra que en España carecemos de la más elemental cultura democrática y de una mínima responsabilidad social.

 

Cuando empecé con este proyecto, una amiga me dijo que las ideas que exponía se enfocaban excesivamente en el asunto de la corrupción. Y ese es el problema, que los ciudadanos no somos conscientes de hasta qué punto nos afecta la corrupción y el saqueo institucionalizado de las arcas públicas. Pensamos que es un peaje que hay que pagar por vivir en democracia y que nada ni nadie es perfecto.

"Aceptar que la corrupción es un mal necesario, cosa que la clase política y los medios de comunicación defienden, pone en grave peligro nuestra sociedad y demuestra hasta qué punto vivimos en una pseudo-democracia."

En los países más avanzados democráticamente, donde sus ciudadanos son conscientes del daño que puede causar a la sociedad la corrupción y la malversación del dinero de todos, no se permite ni el más mínimo desliz a sus representantes políticos. Basta recordar la dimisión de un alto cargo alemán por plagiar un párrafo de su tesis doctoral, o el cese de un político que utilizó fondos públicos para pagar una chocolatina... sí, una chocolatina.

 

Aceptar que la corrupción es un mal necesario, cosa que la clase política y los medios de comunicación defienden, pone en grave peligro nuestra sociedad y demuestra hasta qué punto vivimos en una pseudo-democracia. Aceptar que todo el mundo roba, que cada uno debe buscarse la vida, que maricón el último y que el que venga detrás que arree, no es más que pan para hoy y hambre para mañana. 

 

De nada sirve justificar la corrupción de los míos porque los otros también lo hacen, algo tan habitual entre los irresponsables y descerebrados hooligans de los partidos políticos. Como si fuesen equipos de fútbol y los tuviesen que defender a muerte, "yo soy del PP" o "yo soy socialista". Tú serás lo que quieras, pero los miembros de la clase política no son de nadie más que de ellos mismos y de sus intereses particulares, pedazo de merluzo. Y si tú estás de acuerdo con que te roben porque son "los tuyos" quizá deberías hacértelo mirar seriamente por un especialista.

"Cuando no se puedan pagar las pensiones de nuestros mayores y empiecen a producirse despidos de funcionarios públicos, las risas y las carcajadas se van a empezar a oír desde todos los rincones del mundo a los que nuestros jóvenes han tenido que emigrar."

Esta forma de pensar tan atrasada y analfabeta es la que nos ha arrojado a estas playas de empleos precarios, emigración masiva de nuestros jóvenes, recorte de servicios sociales y subidas constantes de impuestos. "Como a mí no me afecta..." es el pensamiento egoísta y antisocial de todos aquellos que defienden y justifican la corrupción de "su" partido. Cuando los jóvenes tuvieron que emigrar porque no había trabajo más que de camareros y limpiadoras; cuando a las empresas les subieron los impuestos y tuvieron que despedir a muchos trabajadores; cuando miles de autónomos tuvieron que cerrar... daba igual, a ellos no les tocaba por-que-yo-lo-valgo.

 

Ahora que ya no queda dinero ni bolsillo de dónde sacarlo, cuando no se puedan pagar las pensiones de nuestros mayores y empiecen a producirse despidos de funcionarios públicos, las risas y las carcajadas se van a empezar a oír desde todos los rincones del mundo a los que nuestros jóvenes han tenido que emigrar, mezclados eso sí, con el crujir de dientes y los ay-madre-mías de los ignorantes que pensaban que "su" partido no les dejaría tirados. Dios castiga y no da voces. Algunos lo llaman justicia poética, otros simplemente karma.

 

Siento ser tan dramático, pero la realidad es la que es y desde hace años se viene avisando de que a base de subir impuestos y de pedir dinero prestado no se puede mantener la economía de un país, pero como a ellos no les afectaba, pues les daba igual. A vivir que son dos días que ancha es Castilla. Pues lamentablemente para unos y afortunadamente para otros, la partida está llegando a su fin, ya no quedan comodines (impuestos y deuda). La curva de Laffer empieza a pasar factura y a pesar de que se suben los impuestos una y otra vez, la recaudación cae en picado.

"La clase política lo sabe, los medios de comunicación lo saben, los grandes empresarios lo saben... todos menos los ciudadanos, empeñados en que la orquesta toque otra canción más a pesar de que el Espánic hace tiempo que chocó contra el iceberg."

Por otra parte, la subida de los tipos de interés que tendrá que aplicar el BCE en vista del cambio de gobierno y de política monetaria en USA, provocará el estrangulamiento final de la economía de nuestro país, debido a que la partida destinada al pago de la deuda y a sus intereses acaparará la mayor parte de los presupuestos del Estado. Olvídense de la sanidad universal, de las pensiones garantizadas, de la enseñanza gratuita... habrá para lo que sobre después de pagar la deuda y los intereses. Punto y final, que para eso la clase política cambió la Constitución de un día para otro.

 

Lo políticos lo saben, los medios de comunicación lo saben, los grandes empresarios lo saben... todos menos los ciudadanos, empeñados en que la orquesta toque otra canción más a pesar de que el Espánic hace tiempo que chocó contra el iceberg y el agua inunda los compartimentos de tercera clase... y subiendo.

 

La pregunta evidente es: ¿por qué no hacen nada?. La respuesta sencilla es: porque no pueden hacer nada. Todos están atados de pies y manos. "Si yo caigo, hablo. Y si yo hablo, tú caes conmigo". Ya lo dijo en el parlamento catalán el molt honorable, que por esas declaraciones tenía que haber salido detenido en un furgón policial inmediatamente hacia los juzgados. Ay... la corrupción endémica de la que hablábamos al principio del artículo, ¿recuerdas?. Sí, esa que los ciudadanos asumen como algo inevitable porque que no les afecta... siempre que sea la de "su" partido del alma.

"¿Alguien es tan inocente para pensar que la clase política española iba a permitir a uno de los suyos hacerse multimillonario y ellos se iban a quedar mirando como panolis?"

Entonces, ¿la corrupción sí que nos afecta directamente?. Hagamos un ejercicio de política-ficción y extrapolemos al ámbito nacional el dinero que la familia Pujol ha robado (sí, ro-ba-do) en Cataluña durante los últimos cuarenta años y que sepamos a día de hoy. Cabe destacar que son los propietarios del puerto comercial de la ciudad de Rosario en Argentina, conocido por ser uno de los puertos más importantes desde donde se embarca la cocaína rumbo a Europa. Esto huele mal, muy mal. ¿políticos y narcotráfico?, no sería la primera vez.

 

· Según la Agencia Tributaria, se estima que la familia Pujol ha ro-ba-do unos 2.000 millones de euros repartidos en cuentas opacas en: Andorra, Madeira, Suiza, City de Londres, Islas de Jersey, Guernsey y Man, Islas, Vírgenes, Bahamas y Caimán, Panamá, Uruguay, Liechtenstein, Luxemburgo, Holanda, Antillas Holandesas y USA. Menos en La Caixa y en el Banco Sabadell, en todos... haciendo patria, sí señor.

· Estimando que 1/3 iba al partido, 1/3 a la familia Pujol y otro 1/3 se quedaba por el camino... nos da una suma de 6.000 millones de euros.

· El PIB de Cataluña es de unos 200.000 millones de euros, lo que equivale a 1/5 parte del de España, que es de un billón de euros. 

· Extrapolando estos datos al ámbito nacional nos daría una cifra de 30.000 millones de euros.

 

Como los 30.000 millones de euros por sí solos no significan mucho, veamos cuánto dinero se dedica anualmente en España a:

· Justicia 1.600 millones de euros.

· Defensa 5.700 millones de euros.

· Sanidad 4.000 millones de euros.

· Educación 2.400 millones de euros.

· Industria y energía 5.400 millones de euros.

 

¿Acaso piensan que lo ocurrido en Cataluña es un caso aislado?, ¿alguien es tan inocente para pensar que la clase política española iba a permitir a uno de los suyos hacerse multimillonario y ellos se iban a quedar mirando como panolis?

"Existe una corrupción institucionalizada perpetrada por la clase política y que los propios ciudadanos defienden y justifican porque para que roben otros, que roben los míos."

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, cuyos datos estarán bastante maquillados, entre julio y septiembre de 2016 (tres meses) los tribunales han procesado o abierto juicio oral por delitos de corrupción a 1.378 responsables públicos, lo que extrapolando los datos a todo un año nos daría una cifra de 5.512... ¿casos aislados?, es una pregunta retórica, evidentemente. Gurtel, Púnica, Palma Arena, Eres, Filesa... así hasta el infinito hasta que los ciudadanos se den cuenta de que lo que existe es una corrupción institucionalizada perpetrada por la clase política y que los propios ciudadanos defienden y justifican porque "para que roben otros, que roben los míos".

 

La cosa se va a poner bastante fea en los próximos tiempos porque la quiebra económica de España va a traer como consecuencia que la gente se revuelva y se eche en brazos de partidos populistas radicales de uno y otro signo. Los partidos tradicionales habrán agotado su credibilidad y la confianza de los ciudadanos, que serán presa fácil de los nuevos mesías políticos. Que Dios nos pille confesados, porque conociendo el temperamento iracundo del pueblo español podemos volver a vivir acontecimientos que afortunadamente teníamos ya olvidados.

 

Un proverbio árabe dice: "siéntate en la puerta de tu casa a esperar y verás el cadáver de tu enemigo pasar". Los oportunistas ya esperan sentados... ¿recuerdas el famoso "tic-tac, tic-tac" del nuevo mesías político?

 

Pues vete preparándote porque vienen curvas.