España camisa blanca de mi esperanza

A veces, la música hace brotar sentimientos que serían difíciles de expresar solo con palabras y es capaz de despertar emociones ligadas a nuestros recuerdos influyendo en nuestro estado de ánimo. Dependiendo del tono, el ritmo o la letra, las melodías y las canciones estimulan los centros cerebrales responsables del control de nuestras emociones. Hay una canción que me emociona y me entristece a partes iguales... es posible que no sea el único al que le ocurre.

 

En 1982, Víctor Manuel compuso la canción que da titulo a este artículo y que su esposa Ana Belén interpreta de una forma tan sublime que pareciera que hubiese sido escrita expresamente para ella, algo que no sería de extrañar. Esta canción es considerada por muchos de nosotros como un símbolo de reconciliación tras el enfrentamiento y la división que supuso la Guerra Civil y la dictadura de Franco. A toda una generación de españoles nos traslada a un tiempo lleno de esperanza y de oportunidades en un país que quería dejar atrás el pasado y mirar al futuro con optimismo e ilusión.

 

Acerca del origen de la letra existió cierta controversia, pero Víctor Manuel aclaró que se inspiró en los versos del poeta Blas de Otero (1916-1979):

Patria de piedra y sol y líneas de lluvia liviana

(orvallo, sirimiri, de Galicia, Asturias,

Vascongadas: mi imborrable lluvia en cursiva),

desesperada España, camisa limpia de mi esperanza

y mi palabra viva, estéril, paridora, rama agraz y raíz del pueblo:

sola y soterraña y decisiva patria.

 

Madre y madrastra mía

España miserable

y hermosa. Si repaso

con los ojos tu ayer, salta la sangre

fratricida y el desdén

idiota ante la ciencia.

Treinta y cinco años han pasado desde que Ana Belén la cantara por primera vez en Televisión Española en 1982... treinta y cinco años, tres décadas y media, casi media vida y su letra sigue teniendo la misma vigencia que cuando su autor la compuso.

 

¿Qué hemos hecho mal para que después de tanto tiempo sigamos anclados en el pasado?, ¿quizá la democracia que todos deseamos tener, realmente no ha arraigado en nuestra sociedad?, ¿quiénes son los responsables de que en España los ciudadanos percibamos nuestro sistema como un modelo corrupto, injusto y poco representativo de los intereses de la ciudadanía?, ¿por qué nuestros representantes políticos ya no nos representan?, ¿acaso representan a otros intereses?, ¿a sus intereses particulares?, y ¿esta pseudodemocracia basada en el llamado consenso socialdemócrata, es con lo que los españoles soñábamos hace casi cuarenta años?

 

En mi opinión son preguntas que tienen fácil respuesta y todos las tenemos en nuestras cabezas y en nuestros corazones. Una vez que la devaluada y amortizada clase política española es incapaz de reconducir una situación que ellos mismos han creado y mantenido durante cuarenta años, seremos los ciudadanos verdaderamente demócratas los que nos pongamos manos a la obra y construyamos una auténtica democracia en España, sin prefijos (socialdemocracia), ni coletillas (democracia popular): simplemente una DE-MO-CRA-CIA.

España camisa blanca de mi esperanza

reseca historia que nos abrasa

con acercarse solo a mirarla.

Paloma buscando cielos más estrellados

donde entendernos sin destrozarnos

donde sentarnos y conversar...

 

España camisa blanca de mi esperanza

la negra pena nos atenaza

la pena deja plomo en las alas.

Quisiera poner el hombro y pongo palabras

que casi siempre acaban en nada

cuando se enfrentan al ancho mar...

 

España camisa blanca de mi esperanza

a veces madre y siempre madrastra

navaja, barro, clavel, espada.

La muerte siempre presente nos acompaña

en nuestras cosas más cotidianas

y al fin nos hace a todos igual...

 

España camisa blanca de mi esperanza

de fuera o dentro, dulce o amarga

de olor a incienso de cal y caña.

Quién puso el desasosiego en nuestras entrañas

nos hizo libres pero sin alas

nos dejó el hambre y se llevó el pan...

 

España camisa blanca de mi esperanza

aquí me tienes, nadie me manda

quererte tanto me cuesta nada.

Nos haces siempre a tu imagen y semejanza

lo bueno y malo que hay en tu estampa

de peregrina a ningún lugar...