¡Muera la inteligencia!

Esta célebre frase se atribuye al fundador de la Legión, José Millán Astray, pronunciada durante una acalorada discusión que mantuvo con el escritor y pensador Miguel de Unamuno el 12 de octubre de 1936, durante un acto celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca con motivo del Día de la Raza (actualmente Día de la Hispanidad). A mi modo de ver, esta afirmación representa fielmente en lo que se ha convertido el sistema de enseñanza español. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes.

 

El sistema educativo occidental, tal y como hoy lo conocemos, se implantó en el momento en que las sociedades pasaron de ser agrícolas a industriales. Antes de que se construyesen las grandes fábricas en las ciudades, la población vivía en el campo atendiendo sus labores, que generalmente consistían en labrar, plantar y cosechar la tierra; y alimentar, esquilar y ordeñar al ganado. Los niños ayudaban en las labores familiares en la medida de sus posibilidades, y su educación provenía de los miembros adultos de sus familias. Así fue la vida generación tras generación durante siglos.

 

Hace solo doscientos años, cuando comenzaron a construirse las grandes fábricas e industrias, se produjo un éxodo desde el campo a las grandes urbes donde estaban localizadas dichas fábricas. Hasta ese momento, las élites políticas dominantes no se habían preocupado lo más mínimo en la educación del populacho porque no les interesaba en absoluto, y solo se molestaban en educar a sus hijos mediante profesores particulares e institutrices. Sin embargo, debido a la necesidad acuciante de mano de obra para sus nuevas fábricas e industrias, se dieron cuenta de que necesitaban personas con una mínima instrucción para que fuesen capaces de manejar las máquinas de sus grandes cadenas de producción: necesitaban individuos con una formación estandarizada, como un engranaje más de la gran máquina industrial. Así nació lo que hoy conocemos como sistema educativo. La alfabetización y la educación no fueron más que los beneficios colaterales de esa necesidad primigenia de mano de obra estandarizada mínimamente competente que no estropeara las caras máquinas de las fábricas.

"Enhorabuena muchacho, aquí tienes tu título y puedes colgarlo en la pared. Ya eres una nueva pieza intercambiable de nuestra maquinaria... ahora a remar, a pagar y a callar."

Esta circunstancia hizo ver a las élites dominantes lo que se podía conseguir mediante la implantación de un sistema educativo en masa: se separa a los alumnos por su año de nacimiento y no por su capacidad, como piezas con fecha de fabricación; se les mete en aulas o jaulas, como si fuesen piezas en cajas; se les transmiten las ideas que la clase política decide; se les enseña a obedecer y a no cuestionar la autoridad; y por último, se les acostumbra a aburrirse durante horas para que interioricen que ese será el estado normal de las cosas durante su vida laboral, aburrirse durante interminables horas detrás de un mostrador, una caja o un teléfono. "Enhorabuena muchacho, aquí tienes tu título y puedes colgarlo en la pared. Ya eres una nueva pieza intercambiable de nuestra maquinaria... ahora a remar, a pagar y a callar".

 

Aquí no acaba todo, porque la clase política se dio cuenta de que aun se podían sacar más réditos a este nuevo sistema. Esto se manifiesta en el evidente y grotesco interés partidista que tienen en controlar la educación y la enseñanza. Solo hay que ver cómo los regímenes dictatoriales y nacionalistas lo primero que controlan es el sistema educativo, los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad. Decidieron controlar este nuevo sistema para usarlo en su propio beneficio formando individuos intercambiables y prescindibles (¿les recuerda al sistema laboral de nuestro país?), sin personalidad ni espíritu crítico, sometidos desde niños a temer al poder y a la autoridad, y por supuesto suministrando unos niveles de conocimiento cada vez más bajos. En definitiva, la fabricación de piezas en serie intercambiables y estúpidas que no piensen por sí mismas y que teman al poder.

 

En el último artículo analicé algunos de los diferentes grupos de presión que existen en España y su gran influencia en decisiones que defienden intereses que van en contra de la población. La gran cantidad de noticias que empiezan a aparecer en los medios acerca del acoso escolar es algo que me hace sospechar de que existe algún interés oculto (seguramente subvenciones de dinero público para amigos y familiares de los políticos) detrás de esto.

"¿Educación o enseñanza?. Probablemente, de esta confusión de términos provenga la mayoría de los problemas que alumnos, docentes y familias sufren en relación con el sistema educativo en España."

Antes de entrar en materia, me gustaría decir que he sido docente durante muchos años, así que conozco esta profesión bastante bien. He ejercido (sufrido) como profesor de primaria, secundaria, bachillerato y universidad, así que creo que muchos maestros y profesores estarán de acuerdo con esta visión de las cosas porque ellos mismos lo sufren en sus carnes y tienen que pelear día tras día por la incapacidad de llegar a un acuerdo de Estado en un asunto que azules, naranjas, rojos y morados consideran tan fundamental e importante. Llevan discutiendo 39,5 años, 14.600 días (7.689 los rojos y 4.751 los azules), 12 legislaturas y no son capaces de llegar a ningún acuerdo. Palabrería barata e hipocresía, porque para ponerse de acuerdo para subirse los sueldos, i-pads, i-phones i-lo-que-sea no tardan ni un minuto... para eso sí que hay consenso.

 

Como punto de partida aclaremos la diferencia entre ambos conceptos, ya que la mayoría de la población los usa indistintamente cuando en realidad no significan lo mismo: ¿educación o enseñanza?. Probablemente, de esta confusión de términos provenga la mayoría de los problemas que alumnos, docentes y familias sufren en relación con el sistema educativo en España. Por supuesto, esta confusión no es casualidad, ya que ha sido fomentada de manera interesada para que no se sepa dónde acaba la una y dónde empieza la otra. Más tarde veremos por qué. Vayamos con la definición de los términos y veamos en qué se diferencian.

 

· Educar:

1. Desarrollar las facultades intelectuales, morales y afectivas de una persona de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenece.

2. Proporcionar conocimientos o habilidades a una persona para darle una determinada formación.

3. Instruir a una persona en las normas de cortesía y comportamiento social comúnmente admitidas.

4. Afinar o perfeccionar una facultad o capacidad, especialmente la sensibilidad o los sentidos mediante la enseñanza y el ejercicio.

5. Acostumbrar a un animal o a un órgano del cuerpo a comportarse de una manera determinada.

 

· Enseñar.

1. Comunicar conocimientos, habilidades o hábitos a una persona que no los tiene.

2. Hacer ver de forma práctica mediante una explicación o una indicación cómo funciona, se hace o sucede una cosa.

"Las notas de acceso a las carreras de magisterio suelen ser de las más bajas. Algo inconcebible si la enseñanza es algo tan importante para nuestra sociedad como pregonan nuestros políticos y autoridades educativas."

Aunque evidentemente son complementarias, no son iguales. De las cinco acepciones del término educar solo la segunda debería estar en manos de personas ajenas a las familias debido a su importancia en el desarrollo de la persona. En primer lugar y a nivel teórico porque intervienen en asuntos que no competen al Estado: morales, afectivos, culturales, convivenciales, normas de cortesía, comportamiento social, sensibilidad... y por supuesto no deberían tratar al alumno como a un animal (quinta acepción del término). En segundo lugar y a nivel práctico porque el tiempo es limitado, y el docente no puede abordar una tarea tan descomunal en las cada vez más escasas horas lectivas. Tendrá suerte si entre representaciones de navidad, bailes de carnaval, semanas blancas, fiestas de fin de curso, puentes, vacaciones de Semana Santa y verano... puede acabar el temario y transmitir los conocimientos mínimos que necesitan los alumnos.

 

Por otra parte y no menos importante, ¿acaso todos y cada uno de los docentes se encuentran capacitados para ejercer tal influencia en nuestros hijos en una etapa tan importante de sus vidas?. Ya se lo digo yo: no, no lo están. Algunos sí, pero no todos ni mucho menos. ¿Quién nos garantiza como padres que el profesor no va a intentar influir negativamente en nuestros hijos?. Nadie. El trabajo del docente debe centrarse en enseñar y no en adoctrinar. 

 

Como ejemplo representativo de esto, las notas de acceso a las carreras de magisterio suelen ser de las más bajas. Algo inconcebible si la enseñanza es algo tan importante para nuestra sociedad como pregonan nuestros políticos y autoridades educativas. Por otra parte, la profesión de la enseñanza es puramente vocacional y se requiere una personalidad y un carácter especial, el gusto por la lectura y el arte... Si preguntan a un estudiante de magisterio actual cuáles son los motivos por los que estudia dicha carrera, les dirá que por los casi tres meses de vacaciones pagadas al año, por el horario y por la seguridad laboral. Existen excepciones por supuesto, pero cada vez menos. En los países con los mejores resultados escolares, los profesionales docentes tienen un gran prestigio y las notas para acceder a estos estudios tienen las notas de corte más altas, incluso mayores que medicina o ingeniería.

"Mientras a nuestros hijos les "educan" en la enseñanza pública, que según la clase política es la envidia del mundo entero, sus hijos son "educados" en colegios y universidades privadas de élite."

Matemáticas, lengua, historia... son asignaturas para adquirir conocimientos y para aprender. Mejor no hablar de las taifas regionales catalanas, valencianas, vascas, gallegas o baleares, donde la completa tergiversación de la historia y el asunto del idioma es para encarcelar para siempre a los responsables de tamaño desaguisado y tirar la llave al mar. Los centros de enseñanza se han convertido en academias de idiomas en lugar de centros de conocimiento: bilingüismo, trilingüismo, idiotismo...

 

Siempre me he preguntado cómo en mis muchos años como docente y los miles de alumnos que han pasado por mi cuaderno de notas ninguno era hijo de ningún político: ni azul, ni naranja, ni rojo, ni morado, algo muy fácil de saber por el apellido. Es curioso. La realidad es que los vástagos de la clase política no se educan en los colegios, institutos o universidades a los que los ciudadanos españoles de a pie llevamos a nuestros hijos. Los hijos de la clase política van a los mismos colegios entre ellos, siendo el colegio del Pilar en Madrid un ejemplo paradigmático, porque desde azules a rojos han estudiado allí... así que ya sabe, si quiere que su hijo sea ministro algún día, llévele a estudiar allí... si le admiten, claro.

 

Mientras a nuestros hijos les "educan" en la enseñanza pública, que según la clase política es la envidia del mundo entero, sus hijos son "educados" en colegios y universidades privadas de élite: "faltaría más, mi hijo no se mezcla con la chusma y los inmigrantes", piensan las mamás desde sus 4x4 camino de sus lujosas urbanizaciones privadas. Y lo peor de todo es que llevan razón.

"El problema no es que estudien allí, que tienen todo el derecho del mundo, sino que sean unos hipócritas. Haz lo que yo digo pero no hagas lo que yo hago. Nosotros a la privada y vosotros a la pública, esa es su máxima."

Los hijos de la clase política catalana, valenciana y demás ralea nacionalista no se educan en catalán, gallego, euskera o valenciano, sino que estudian en los carísimos liceos británicos, franceses, italianos o alemanes, al igual que los hijos de ese presentador que tanto defiende lo público y que se puso como nombre artístico un estado USA (un país al que detesta, menuda coherencia la suya), que estudian en el Liceo Francés de Madrid. O la gran defensora de los oprimidos y desfavorecidos, Rita Maestre, que estudió en el Liceo Italiano de Madrid también. No es que estudien en otro idioma, sino que el programa educativo es totalmente diferente al español, ya que es el modelo educativo de los países a los que están adscritos.

 

Les puedo garantizar que hay pocos colegios tan caros, elitistas y pijos como estos. Lo sé porque soy de Madrid y tengo amigos y conocidos que han estudiado en estas magníficas instituciones, dicho sea de paso. El problema no es que estudien allí, que tienen todo el derecho del mundo, sino que sean unos hipócritas. Haz lo que yo digo pero no hagas lo que yo hago. Nosotros a la privada y vosotros a la pública, esa es su máxima.

 

Mientras a los hijos de los ciudadanos españoles les lavan el cerebro acerca de que deben ser buenos, poner la otra mejilla, ayudar a los demás, compartir, trabajar duro, obedecer a la autoridad, ser buenos ciudadanos, pagar impuestos gustosamente, no cuestionarse las cosas ni pensar; y los libros de texto nacionalistas les enseñan una historia falsa, manipulada y tendenciosa para generar enfrentamientos entre regiones... a los hijos de la clase política, en sus elitistas colegios y universidades les enseñan justo lo contrario: ellos deben ser los que gobiernen a la chusma, son los triunfadores por-que-ellos-lo-valen y no deben someterse a nada ni a nadie, están por encima del bien y del mal.

"Si los representantes públicos tuvieran obligación de utilizar los servicios públicos que gestionan, otro gallo cantaría y quizá se preocupasen de que estos servicios públicos funcionasen bien."

En definitiva, la enseñanza más clara que reciben es que en el mundo solo hay dos clases de personas: los ganadores y los perdedores, y ellos pertenecen a los primeros por designio divino. Solo así se entiende la falta de escrúpulos, inmoralidad e indecencia de la clase política, totalmente indiferente ante el sufrimiento de los ciudadanos españoles. Su incredulidad y sorpresa cuando les pillan con las manos en la masa son la muestra más evidente de que a ellos nadie tiene derecho o autoridad para criticarles, recriminarles nada y mucho menos acusarlos y juzgarlos... faltaría más, ellos están en el bando de los ganadores porque así se lo enseñaron en sus elitistas y endogámicos colegios y universidades privadas.

 

Si los representantes públicos tuvieran obligación de utilizar los servicios públicos que gestionan, como llevar a sus hijos a los colegios públicos, usar el transporte público en lugar del coche oficial, usar la sanidad pública en lugar de sus carísimos seguros privados y ser defendidos por abogados de oficio, otro gallo cantaría y quizá se preocupasen de que estos servicios públicos funcionasen bien. 

"Toda nación o sociedad que quiera progresar necesita que cada generación sea mejor a la anterior y no al revés, lo que se conoce como caminar a hombros de gigantes."

Para finalizar tenemos el asunto del acoso escolar. Lo abordaremos teniendo en cuenta las siguientes premisas:

· Cada año el sistema de enseñanza es de peor calidad como refleja el Informe Pisa año tras año, a pesar de lo que digan los medios de comunicación, encerrados en su chovinismo y empeñados en convencernos de que como en España en ningún sitio: nosotros somos los mejores y damos clase al mundo entero de todo: democracia, educación... Es curioso que siempre ponen como ejemplo negativo de sistema educativo al norteamericano, considerándolos unos paletos poco formados porque piensan que España está entre Méjico y Colombia. Es normal que no lo sepan porque ya no pintamos nada en el mundo. Sin embargo, sus universidades son las más prestigiosas del mundo y están repletas de Premios Nobel, invenciones tecnológicas y patentes.

 

· Este sistema cada vez premia menos el esfuerzo, ya que da igual aprobar que no: el alumno pasa de curso igualmente, estudie o no. Cualquier intento de modificar esta situación es saboteado por la clase política, que hace oídos sordos a las peticiones de los profesionales de la enseñanza. Los alumnos pasan de curso arrastrando asignaturas y con lagunas de conocimiento que les impiden asimilar otros conocimientos más complejos. Un efecto bola de nieve en toda regla. Esto se debe a la creencia de los españoles en los mesías y en los milagros: ya aparecerá alguien (en este caso un profesor de cursos superiores) o algo (un acontecimiento divino) que hará que el alumno aprenda en un curso lo que no ha sido capaz de aprender en cinco. Ole, ole y ole, y si no que se lo pregunten a la ministra de Empleo, cuya solución al problema del desempleo es rezar a la Virgen del Rocío. 

 

· Los profesionales de este sistema cada vez tienen menos vocación y no reúnen ni las características necesarias ni la formación para ejercer esta profesión tan exigente e imprescindible para nuestra sociedad. Porque toda nación o sociedad que quiera progresar necesita que cada generación sea mejor a la anterior y no al revés, lo que se conoce como caminar a hombros de gigantes.

"Los centros de enseñanza se han convertido en guarderías donde los alumnos son aparcados por sus padres mientras trabajan, como si fueran animales en establos. Muchos profesores son agredidos por los propios alumnos, algo que la clase política silencia para que no se les caiga el chiringuito."

· El sistema ha despojado de toda autoridad a los docentes, a los que ni siquiera se les permite expulsar a los alumnos de clase por mal comportamiento. Algo que repercute negativamente en el rendimiento del resto de los alumnos que sí tienen interés por aprender. Las bajas por depresión están a la orden del día entre los docentes, que se ven impotentes y maniatados por un sistema que protege al vago y al caradura por encima del alumno aplicado que tiene interés en aprender. Los centros de enseñanza se han convertido en guarderías donde los alumnos son aparcados por sus padres mientras trabajan, como si fueran animales en establos. Muchos profesores son agredidos por los propios alumnos, algo que la clase política silencia para que no se les caiga el chiringuito.

 

· La tendencia del sistema es a igualar por abajo, rebajando los contenidos y el nivel, no sea que algún alumno se quede atrás. Es sorprendente la campaña en los medios en contra de los deberes, hasta Ikea emite un anuncio en televisión en el que critica que los niños no puedan cenar con sus familias porque tienen que hacer muchos deberes... lo que no dicen en el anuncio es la cantidad de mamás y papás que trabajan en sus tiendas hasta las diez de la noche y que no pueden cenar con sus hijos porque llegan de madrugada a sus casas. Desde luego, la hipocresía sale barata en España.

 

Es lógico que un alumno de primaria no debe pasarse la tarde haciendo deberes, pero tiene que ir adquiriendo gradualmente en cada etapa educativa un cierto hábito de estudio que le permita llegar a la universidad y ser capaz de concentrarse y estudiar durante horas para poder convertirse en un profesional formado y competente. ¿O acaso alguien se pondría en manos de un médico que no haya sido capaz de estudiar para adquirir los conocimientos necesarios?

 

· La invasión desproporcionada de alumnos inmigrantes africanos, musulmanes y latinoamericanos ralentizan el aprendizaje de los alumnos españoles, ya que su nivel de conocimientos es muy inferior, a lo que hay que añadir la barrera del idioma: el que traen de sus países y el que se encuentran en las comunidades nacionalistas... volviendo tarumbas a los niños. España no es un ONG y debe velar por el interés de los ciudadanos españoles y no de los de fuera. Profesores de apoyo, traductores, comidas adaptadas a las diferentes religiones y un largo etcétera son un auténtico despilfarro de recursos que no tiene más sentido que colocar a los amigos y familiares de la clase política para así justificar sus sueldos, que no su trabajo.

"Volver a enseñar los ríos de España, los hechos históricos más importantes de nuestro país, las matemáticas, leer los clásicos, fomentar el esfuerzo... de eso nada de nada. Dibujos de niñas con penes y niños con vaginas para confundir a los niños de preescolar eso sí, que no falten. En España no cabe un tonto más."

· La cesión de las competencias educativas a las autonomías han convertido este sistema en un galimatías estúpido e irracional. Pregúntenle a los padres que por motivos laborales deben trasladarse a comunidades nacionalistas, los problemas que tienen para escolarizar a sus hijos en español... verán, verán. Sin olvidar que el gasto en esta partida presupuestaria se ha duplicado por la transferencia de las competencias educativas.

 

· Este sistema fomenta lo que ningún otro en el mundo: hace que los alumnos se avergüencen de su país, de su historia, de sus logros, de sus antepasados. La Reconquista, que expulsó a los musulmanes es algo políticamente incorrecto y estuvo mal hecho; el Descubrimiento de América fue un genocidio (¿cómo quedan tantos de raza indígena como peruanos, colombianos... si los matamos a todos?. Que pregunten cuantos indios nativos americanos quedan en USA y cómo los exterminaron los colonos ingleses, holandeses e irlandeses). Cataluña ha sido una nación desde tiempos inmemoriales, Jaime I el Conquistador era valenciano, el RH de los vascos es diferente, y otras sandeces similares son transmitidas a los alumnos engañándolos, creando confusión y enfrentamientos inventados.

 

· La clase política no hace más que dar palos de ciego con medidas populistas que no solucionan el problema de raíz, enzarzados en sus luchas partidistas e incapaces de dejar en manos de profesionales el diseño del sistema de enseñanza en España. No lo harán nunca porque su interés es crear individuos cada vez menos formados y poco críticos que jamás se atrevan a cuestionar el sistema político actual.

 

Cada vez hay más empeño en marear la perdiz con nuevas leyes, cambios, reglamentos: LOECE, LODE, LOGSE, LOCE, LOE, LOMCE... un maremágnum legislativo enrevesado e ininteligible con competencias, actitudes, procedimientos y demás mandangas que no sirven más que para justificar el puesto de cada vez más amigos y familiares de los políticos. Volver a enseñar los ríos de España, los hechos históricos más importantes de nuestro país, las matemáticas, leer los clásicos, fomentar el esfuerzo... de eso nada de nada. Dibujos de niñas con penes y niños con vaginas para confundir a los niños de preescolar eso sí, que no falten. En España no cabe un tonto más.

"Una mezcla explosiva que nos da como resultado unos alumnos incontrolables, ignorantes, gañanes e idiotizados que solo quieren ser la nueva Belén Esteban, el siguiente triunfito, youtuber de moda, futbolista metrosexual o concursante de Gran Hermano."

· El sistema pretende ocupar el puesto de las familias en un asunto tan crucial como la educación integral del individuo en lugar de limitarse a cumplir su papel de enseñante y transmisor de conocimientos, técnicas y rutinas de estudio para adquirir formación. Esta intromisión del Estado en la función de las familias tiene como objetivo la creación de ciudadanos-pieza estandarizados e intercambiables (borregos) para evitar la aparición de personas formadas, competentes, independientes que piensen por sí mismas y cuestionen el sistema y a la clase política. Muchas familias han decidido sacar a sus hijos de este sistema educativo perverso para educarlos en casa (home-schooling), crear cooperativas de enseñanza o inscribirlos en colegios alternativos como los que utilizan el Método Waldorf. Lo que sea con tal de evitar que el Estado ponga sus garras en sus hijos y los desgracie para siempre.

 

Si sumamos todo esto tenemos una mezcla explosiva que nos da como resultado unos alumnos incontrolables, ignorantes, gañanes e idiotizados que solo quieren ser la nueva Belén Esteban, el siguiente triunfito, youtuber de moda, futbolista metrosexual o concursante de Gran Hermano. ¿Einstein, Steve Jobs, Leonardo a Vinci o Picasso? bien, gracias pero ni están ni se les espera... bueno sí el Jobs sí, que inventó el "aifon", molaba y estaba forrado.

 

Volvemos a la misma estrategia de siempre de la clase política: cogen algo que en principio funciona más o menos bien y lo estropean a conciencia (en este caso el sistema educativo). Las consecuencias las sufren los ciudadanos españoles, ellos no (en este caso, creando individuos violentos y frustrados que lo pagan con sus compañeros más débiles). Y crean las normas necesarias para rematar la faena (los docentes están atados de pies y manos porque como se les ocurra poner la mano encima, amenazar, expulsar o castigar a alguno de estos pequeños energúmenos, se le cae el pelo y pueden perder hasta su puesto de trabajo). 

"Cuidado que estamos jugando con fuego, como ya se ha visto en Francia y Bélgica porque estos jóvenes no quieren integrarse en nuestra sociedad, y además los más radicales son los que se han educado en Occidente. En breve tendremos un grave problema de seguridad en España."

Por supuesto, de los inmigrantes musulmanes y latinoamericanos que pertenecen a bandas violentas como Los Ñetas o Los Latin Kings no se habla. Estos grupos de inmigrantes a los que es imposible integrar en nuestra sociedad porque su cultura es más fuerte y la influencia familiar está más presente, han creado auténticas redes mafiosas y guetos a los que ni la policía entra, como por ejemplo ocurre en Collado Villalba o en muchas ciudades catalanas. Pero de esto no interesa hablar ya que se les caería el otro negocio que tienen montado con la inmigración ilegal. Cuidado que estamos jugando con fuego, como ya se ha visto en Francia y Bélgica porque estos jóvenes no quieren integrarse en nuestra sociedad, y además los más radicales son los que se han educado en Occidente. En breve tendremos un grave problema de seguridad en España.

 

Y como siempre, la oportunista clase política aparece en el último momento para hacer otro negocio redondo: "Tranquilos que nosotros tenemos la solución a este problema. Vamos a montar el Observatorio Nacional contra el Maltrato Escolar, impulsaremos concejalías específicas en todos los ayuntamientos, diputaciones y CCAA, crearemos la figura del Alto Comisionado para la Lucha contra el Terrorismo Escolar; fundaremos la Asociación de Víctimas de Bullying y lanzaremos campañas en todos los medios de comunicación para prevenir esta terrible lacra".

 

Lo que no dicen es que todo ello será una estafa y otro sacacuartos al bolsillo del ciudadano español para regar con generosas subvenciones de fondos públicos estos inventos, todos ellos con coche oficial, dietas, salarios y jubilaciones desproporcionadas para los familiares y amigos de la clase política, faltaría más. Y si hay que subir los impuestos para ello, pues se suben.

 

Ya sabes, es su filosofía de vida, en el mundo solo existen dos clases de personas: los ganadores (ellos) y los perdedores (nosotros).