Muertos de primera y de segunda clase

Durante la Guerra de Secesión, el general Ulises S. Grant fue el comandante en jefe del Ejército de la Unión o del Norte que se enfrentó al Ejército Confederado o del Sur, comandado por el General Robert E. Lee. Tras ejercer como Secretario de Defensa se convirtió en el 18º Presidente de los USA. Su mandato presidencial entre 1869 y 1877 es considerado por los historiadores estadounidenses (que suelen ser bastante críticos) como uno de los más impopulares debido a los múltiples casos de corrupción en los que su gabinete y su familia se vieron involucrados, fundamentalmente relacionados con la construcción de ferrocarriles, al igual que sucede en España actualmente.

 

Es conocido que el presidente Grant frecuentaba el famoso Hotel Willard en Pennsylvania Avenue para escaquearse del trabajo en su despacho de la Casa Blanca. A pesar de sus intentos de pasar desapercibido y de no llamar la atención, gran cantidad de personas, conocedoras de sus visitas al Willard, esperaban ansiosas en el vestíbulo del hotel (lobby) para pedirle favores o trabajos. Cuando los veía aparecer, él mismo se refería a ellos como lobistas (lobbyists). Quizá los casos de corrupción por los que es recordado su mandato provengan de esta situación tan "curiosa".

 

En vista del éxito, el concepto de lobby evolucionó y se modernizó, y en la actualidad forma parte del panorama político en cualquier parte del mundo. Es sorprendente su aceptación generalizada, ya que según su definición se trata de un colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración Pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad. Si nos atenemos a los principios democráticos, que deben velar por los intereses de la mayoría de la sociedad en general, no se entiende que estos grupos de presión hayan sido asumidos como normales en un estado democrático. Es impresentable que la clase política en su conjunto (azules, naranjas, rojos y morados) se autodenomine como "nosotros los demócratas" o "nosotros los partidos constitucionales" cuando su comportamiento es totalmente anti-democrático y anti-constitucional.

"El problema es que la mayoría de los lobbys no buscan el beneficio de la sociedad en general, sino sus intereses y beneficios particulares, con lo cual una minoría sale beneficiada mientras que la mayoría sale perjudicada."

Como expuse en artículos anteriores, la clase política y los medios de comunicación en España transmiten a los ciudadanos las noticias que a ellos les benefician, a la vez que ocultan las que no coinciden con sus intereses, ya sean políticos, económicos o doctrinales. Respecto al caso de los lobbys, cuando se mencionan (pocas veces) se intenta convencer al ciudadano de que son grupos o asociaciones (de empresas o de personas) que intentan influir en las decisiones políticas para que les aprueben una ley, conseguir una rebaja fiscal, o una subvención... poca cosa. En teoría, esto no sería algo malo si beneficiase al conjunto de la sociedad. Pongamos un ejemplo:

 

Imaginemos que una asociación de personas con discapacidad propone al gobierno que reduzca las cotizaciones sociales a las empresas que contraten a personas discapacitadas. Esto beneficia al "lobby" de personas discapacitadas, pero también beneficia a la sociedad en su conjunto, ya que estas personas en lugar de suponer un gasto para el Estado, se convierten en un activo, desarrollando sus capacidades e integrándose en la sociedad. En este caso, la influencia  de este "grupo de presión" está más que justificada.

 

Entonces, ¿dónde está el problema?. El problema es que la mayoría de los lobbys no buscan el beneficio de la sociedad en general, sino sus intereses y beneficios particulares, con lo cual una minoría sale beneficiada mientras que la mayoría sale perjudicada. Pensamos que en España estos grupos de presión no están muy extendidos, pero la realidad es que nuestro país está repleto de lobbys que buscan subvenciones, ayudas, exenciones fiscales, tratos de favor y un largo etcétera.

"El asunto de Cataluña no es más que otro lobby: el de las familias catalanas de clase alta de toda la vida intentando mantener su elitista estilo de vida sin dar un palo al agua a costa de todos los españoles, incluidos los catalanes."

Los lobbys y la clase política forman una unidad indisoluble: sindicatos, Iglesia, empresas constructoras, concesionarias de autopistas, empresas energéticas, de telecomunicaciones, medios de comunicación, colegios profesionales, artistas o "la cultura" como ellos mismos se denominan... son las conocidas "puertas giratorias" con las que estas empresas y asociaciones pagan los favores del presidente o ministro de turno una vez terminado su mandato.

 

Por ejemplo, el asunto de Cataluña no es más que otro lobby: el de las familias catalanas de clase alta de toda la vida intentando mantener su elitista estilo de vida sin dar un palo al agua a costa de todos los españoles, incluidos los catalanes, a los que usa de parapeto. Esta corrupción institucionalizada es conocida por todos nosotros y ya nadie se sorprende porque todo el mundo acepta la colocación de la clase política en los consejos de administración de estas grandes empresas, por lo que no nos extenderemos más al respecto.

 

Si este tipo de lobbys se pueden considerar anti-democráticos y anti-constitucionales (que ya es bastante), existe otro tipo de lobbys que podrían considerarse directamente inmorales e indecentes. Nos referimos en este caso a los grupos de presión que además se aprovechan de los sentimientos del ciudadano español culpabilizándole de algo de lo que no es responsable. Evidentemente, estos lobbys solo buscan sus intereses particulares y no el de la sociedad en general. Mencionaré cuatro en concreto, aunque existen infinidad de ellos. Después, mediante cifras, expondré cómo otros grandes problemas sociales mucho más importantes son silenciados por la clase política y por los medios de comunicación en España.

"La quiebra del sistema de pensiones, aunque intenten ocultarlo es un proceso perfectamente planificado por el sector bancario y la clase política para que la primera pueda hacerse con el negocio de las pensiones privadas."

· Empecemos por la banca.

El sector bancario en España ha sido uno de los niños mimados de la clase política desde que esta se dio cuenta de que necesitaba fondos para pagar sus macro-campañas electorales y crear sus mastodónticos partidos políticos para colocar a sus allegados. Mediante la concesión de créditos de los bancos para financiar a los partidos políticos, la banca se convierte en el grupo de presión más influyente del Estado español. Solo hay que ver la cantidad de fondos públicos irrecuperables que se han desviado para paliar las pérdidas del sector de las cajas de ahorro en los últimos años. Si son empresas privadas, ¿por qué se destina dinero del contribuyente para paliar sus malas decisiones e inversiones?. Todo esto tiene un trasfondo muy siniestro... pero real.

 

Veamos el caso de las pensiones como ejemplo paradigmático y de actualidad. La quiebra del sistema de pensiones,  aunque intenten ocultarlo (recuerda: de lo que diga un político cree justo lo contrarío y acertarás de pleno), es un proceso perfectamente planificado por el sector bancario y la clase política para que la primera pueda hacerse con el negocio de las pensiones privadas. La clase política ya se ha encargado de desindustrializar nuestro país, de crear una economía de baja productividad y de bajos salarios (camareros, animadores y limpiadoras de resorts turísticos), de importar seis millones de inmigrantes como mano de obra barata (tres millones el PP y tres millones el PSOE), de subir los impuestos a las pequeñas empresas y a los autónomos para condenarlos al fracaso, de que los jóvenes tengan que emigrar a otros países, de subir o mantener las pensiones hasta límites que no se corresponden con los ingresos de las cotizaciones sociales... la mezcla perfecta para cargarse el sistema de pensiones. Como no habrá pensión, los españoles tendrán que acudir a los bancos y contratar planes de pensiones privados. Un negocio redondo.

 

Esto sucede así porque los bancos españoles son uno de los mayores tenedores de deuda pública del Estado, que casualmente se emplea en mantener los privilegios de la clase política: taifas locales y regionales, empresas públicas para colocar a familiares y amigos, embajadas autonómicas, cientos de traductores, miles de asesores y coches oficiales, sueldos astronómicos y un largo etcétera. Ya se sabe, favor con favor se paga, "tú me compras deuda pública para mantener mi tren de vida y yo te entrego en bandeja el sistema de pensiones". Win-win.

"Tú me compras deuda pública para mantener mi tren de vida y yo lleno las carreteras de radares y guardias para que los coches vayan más despacio y haya menos accidentes. Así pagas menos indemnizaciones y reparaciones por los siniestros."

· Sigamos con las compañías de seguros.

En la actualidad, las grandes compañías de seguros forman el segundo gran grupo de presión lobista. En este caso existen dos grandes áreas en los que estas empresas hacen presión:

 

Por una parte el sector sanitario, en el que tienen grandes intereses económicos e inversiones. Influir en el deterioro del sistema de sanidad público a través de decisiones dudosamente legales de la clase política, para en un futuro no muy lejano quedarse con el negocio de la sanidad. Como no habrá sanidad, los españoles tendrán que acudir a las compañías de seguros y contratar seguros de salud privados. Otro negocio redondo.

 

Por otra parte, quizá menos conocida pero igual de vergonzante, es el asunto de las campañas para prevenir los accidentes de tráfico, que se han convertido en un auténtico sacacuartos al ciudadano. Miles de radares en rectas con buena visibilidad y sin ningún peligro, helicópteros y drones tele-dirigidos que te multan por rascarte la oreja pensando que hablas por el móvil, controles de alcoholemia... todo ello con un doble objetivo:

 

· Recaudar dinero con una voracidad desproporcionada y sin límites para mantener los privilegios de la clase política. Que los agentes de circulación cobren una parte de su sueldo solo si han puesto un determinado número de multas es algo propio de países tercermundistas y no precisamente democráticos. 

 

· Reducir la siniestralidad y los accidentes de tráfico para que las compañías de seguros se ahorren dinero en indemnizaciones y reparaciones. Esto sucede así porque las compañías de seguros también son unas de los mayores compradoras de deuda pública del Estado, y en este caso también favor con favor se paga, "tú me compras deuda pública para mantener mi tren de vida y yo lleno las carreteras de radares y guardias para que los coches vayan más despacio y haya menos accidentes. Así pagas menos indemnizaciones y reparaciones por los siniestros".

"Los múltiples casos de políticos infringiendo las normativas de velocidad en sus coches oficiales a toda velocidad o de alcoholemia no cuentan, mientras que el ciudadano corriente es poco menos que un peligro público y un asesino en potencia cada vez que se sube a su coche."

Todas esas campañas publicitarias que en muchos casos son desproporcionadas e incluso con anuncios en televisión que deberían estar prohibidos por su crudeza, son la manera de asustar y crear cargo de conciencia al ciudadano. Por supuesto, los escándalos de corrupción en la DGT o los múltiples casos de políticos infringiendo las normativas de velocidad en sus coches oficiales a toda velocidad o de alcoholemia no cuentan, "si eran dos vinitos nada más, tampoco es para tanto", mientras que el ciudadano corriente es poco menos que un peligro público y un asesino en potencia cada vez que se sube a su coche. Siempre el doble rasero de la clase política española, siempre.

 

"Es por su seguridad" nos indican cientos de carteles colocados en carreteras y autopistas... pero no por la nuestra, la de los ciudadanos, sino para que los que calientan las sillas del Congreso tengan la seguridad de vivir como marqueses sin serlo ni merecerlo con sus coches oficiales, secretarias, traductores, sueldos, pensiones, dietas, tarjetas para taxis y un largo etcétera.

"La política de género tiene un marcado tinte ideológico político, lo que demuestra lo que son realmente: una forma interesada de manipulación de la sociedad utilizando en este caso a las mujeres como excusa."

· Pasemos al lobby feminista radical.

El movimiento feminista merece todos los respetos por su lucha en favor de los derechos de la mujer y por su búsqueda de la igualdad entre hombres y mujeres. Hasta aquí estamos todos de acuerdo. Sin embargo, en los últimos años ha surgido un movimiento feminista radical muy alejado de los principios fundadores del movimiento feminista original. Todo lo radical siempre esconde oscuros intereses y en este caso no iba a ser menos.

 

Como he mencionado, perseguir la igualdad de todos los ciudadanos, no solo en cuestión de género sino en cualquier aspecto, es una causa loable. El problema está cuando se utiliza esa excusa para poder ganar dinero sin dar un palo al agua y vivir de las ayudas y subvenciones públicas que el contribuyente paga de su bolsillo. Es más, tener que soportar insultos y ofensas como "machete al machote" o el asalto de lugares de culto por parte de mujeres desnudas (como Rita Maestre, la concejala del Ayuntamiento de Madrid), es algo que no se debe tolerar. ¿Por qué no lo hacen en una mezquita musulmana?, ¿qué pasaría si un colectivo o asociación de hombres amenazase y portara pancartas deseando la muerte de mujeres?, ¿y si un grupo de hombres desnudos irrumpiese a voces e insultos en una reunión de mujeres mayores?. Sería el escándalo del año y los fusilarían directamente.

 

Además, tienen un marcado tinte ideológico de izquierdas, lo que demuestra lo que son realmente: una forma interesada de manipulación de la sociedad utilizando en este caso a las mujeres como excusa. La colocación de amigos y familiares mediante la creación de agencias, observatorios o concejalías específicas son el objetivo y no otro. Como siempre, la clase política usando al ciudadano para sus intereses particulares mediante el enfrentamiento entre la población, en este caso entre hombres y mujeres.

"El asunto de la inmigración es de muy difícil solución, ya que en el mundo viven en la extrema pobreza más de 700 millones de personas. Es imposible que un país como España con 45 millones de habitantes pueda solucionar esta situación."

· Terminaremos con el lobby pro-inmigración ilegal.

Existe un grupo de presión bastante activo en España que utiliza de manera hipócrita el asunto de la inmigración para su propio beneficio y de manera poco altruista, dicho sea de paso. A todos se nos encoge el corazón cuando vemos en las noticias las imágenes de inmigrantes (ahora llamados refugiados en lenguaje políticamente correcto) muertos en las playas o a la deriva en el mar. Por supuesto todos somos personas y tenemos sentimientos de empatía hacia el sufrimiento ajeno.

 

Lo que no es tolerable es que se utilicen esos sinceros sentimientos para intentar colarnos mentiras y aprovecharse del ciudadano español. El asunto de la inmigración es de muy difícil solución, ya que en el mundo viven en la extrema pobreza más de 700 millones de personas. Es imposible que un país como España con 45 millones de habitantes pueda solucionar esta situación. Existen muchos países ricos cercanos a los grandes focos de pobreza que podrían ayudar a paliar esta situación y no lo hacen (países del Golfo Pérsico). Hay que destacar que desde 1991, el número de personas que vive en la extrema pobreza se ha reducido desde el 37% hasta el 9,6%. Esto se ha conseguido gracias a la ayuda en los países de origen y no a la importación de inmigración ilegal descontrolada.

 

Además, el efecto llamada que estos grupos de presión fomentan de manera irresponsable y miserable provoca que solo uno de cada tres inmigrantes que intentan escapar de sus países lleguen vivos a su destino: uno llega y dos mueren por el camino... menuda solución, la "solución final" podríamos llamarla. Realmente los únicos beneficiados de este efecto llamada son las mafias organizadas, que se dedican a sacarles el poco dinero que tienen a las familias de inmigrantes con la promesa de una vida mejor. Desde luego hemos llegado a un grado de bajeza moral insoportable e inhumana.

"El abuso llega hasta tal punto que estos lobbys crean organizaciones que asesoran a los inmigrantes acerca de a qué ayudas y subvenciones tienen derecho y cómo deben solicitarlas."

La importación de inmigrantes sin control supone un gasto inasumible para nuestro modelo de sociedad porque las personas que llegan no tienen formación, no pueden encontrar trabajo y deben ser mantenidas mediante ayudas y subvenciones públicas: renta básica, alquiler, sanidad, colegios... Además, esta situación crea un efecto de dumping laboral que expulsa precisamente a los ciudadanos españoles de baja cualificación del mercado laboral, debido a la gran oferta de mano de obra y el poco trabajo disponible. Los salarios también bajan debido a esta circunstancia.

 

El abuso llega hasta tal punto que estos lobbys crean organizaciones que asesoran a los inmigrantes acerca de a qué ayudas y subvenciones tienen derecho y cómo deben solicitarlas. Eso sí, ninguno de sus promotores o fundadores se llevan ni a un solo inmigrante a sus chalets, urbanizaciones de lujo o pisos que tienen vacíos. A esto se le llama lavarse la conciencia con el dinero de los demás, con el del ciudadano español.

 

Como mencionamos anteriormente, el lobby feminista radical y el pro-inmigración ilegal se retroalimentan mutuamente (vamos que son las mismas personas). Existe una auténtica paradoja: si se erradicase el problema (cero muertes por violencia de género), su existencia no estaría justificada y perderían sus puestos de trabajo, subvenciones, ayudas, cargos... por lo que necesitan que nunca se acabe con el problema.

 

¿Cómo se consigue esto?, pues importando inmigrantes de países donde no existe igualdad de género y el maltrato a la mujer es algo aceptado y normal en esas sociedades. Nunca en las noticias dirán la nacionalidad del agresor por violencia de género porque no interesa que se sepa que son esos mismos inmigrantes debido a su cultura machista son los que cometen los delitos la inmensa mayoría de las veces. Otro negocio redondo a costa de sacrificar vidas humanas... menudos miserables.

"Podrían endurecer la Ley de Enjuiciamiento Criminal de nuestro país e instaurar la cadena perpetua para las condenas por asesinato y violación. Pero claro eso tampoco interesa... lo que interesa son las subvenciones y el dinero público."

¿Quieren de verdad reducir las muertes por violencia de género?, pues dejen de importar inmigrantes de países con culturas machistas donde la mujer es considerada poco más que una propiedad del hombre (países musulmanes, latinoamericanos y del este de Europa). Pero claro eso no interesa. También podrían endurecer la Ley de Enjuiciamiento Criminal de nuestro país e instaurar la cadena perpetua para las condenas por asesinato y violación. Si estos cobardes tuviesen claro que se les va a dar cien latigazos en el caso de que se les ocurriese poner la mano encima a una mujer, a lo mejor se lo pensaban dos veces antes de hacerlo. Pero claro eso tampoco interesa... lo que interesa son las subvenciones y el dinero público en lugar de aplicar soluciones que acaben con el problema. Una ley dura y ejemplar con los criminales quizá acabaría con el problema, pero de eso no se puede vivir, ¿verdad?

 

Por último, el título del artículo hace referencia a los muertos de primera y de segunda clase. Gracias a la hipocresía de la clase política y sus allegados que viven de estos negocios, se oculta una realidad desgarradora. Lo ilustraré con cifras para que se entienda mejor, aunque las cifras son de 2012, el último año que se publicaron estos datos. ¿Por qué a unos problemas se les da tanto bombo y a otros mucho más graves no se les presta atención?

 

Veámos los datos de muertes en España por causas externas, es decir, que no son por fallecimientos naturales:

· Accidentes de tráfico: 1.915 muertes = 5,2 al día = 41,6 por millón de habitantes.

· Violencia de género: 52 muertes = 0,14 al día = 2,26 por millón de habitantes contando solo mujeres.

· Suicidio: 3.539 muertes = 9,7 al día = 76,9 por millón de habitantes.

· Total muertes por causas externas (caídas, ahogamientos, envenenamientos...): 14.005

· % de muertes por violencia de género respecto al total de muertes por causas externas: 0.37%

"Empiezan a aparecer noticias acerca de abogadas de ideología feminista que en los casos de divorcio recomiendan a sus clientes (mujeres), que denuncien a sus maridos por violencia de género (aunque no sea verdad) para conseguir una sentencia más favorable."

Si comparamos los datos, en España se produce una muerte por violencia de género por cada 68 suicidios y aquí nadie dice nada, qué curioso. Ninguna muerte está justificada sea por el motivo que sea, pero por supuesto tampoco está justificado aprovecharse de ninguna desgracia o fallecimiento para obtener beneficios económicos. Recordemos: 0,37% del total de muertes externas... ¿cuántas campañas de concienciación se hacen y se publicitan hasta el hartazgo?, ¿cuánto dinero público se destina a estas asociaciones y organizaciones que luchan en contra de este problema?

 

Se ha creado una ley específica, desigual e injusta destinando millones de euros y recursos públicos para solucionar un problema que afecta a una minoría. Esta ley muestra por enésima vez el doble rasero de la clase política, ya que cuando esta es sospechosa de algo, debemos aplicar la presunción de inocencia y esperar a que los tribunales dicten sentencia, mientras que en el caso de la violencia de género, si un hombre es denunciado por una mujer (sea cierto o no o se presenten pruebas o no, ya que esta ley dice que no es necesario), lo primero que hacen es llevarlo a comisaría, encerrarlo en el calabozo y dictar orden de alejamiento condenándole antes de que ningún juez dicte sentencia. El despropósito es de tal magnitud que ya se empieza a considerar estos sucesos como terroristas... "las víctimas del terrorismo machista". Esto ya es pasarse, ¿no crees?

 

Empiezan a aparecer noticias acerca de abogadas de ideología feminista que en los casos de divorcio recomiendan a sus clientes (mujeres), que denuncien a sus maridos por violencia de género (aunque no sea verdad) para conseguir una sentencia más favorable... en el amor y en la guerra, todo vale. Evidentemente los medios y la clase política lo silencian, no sea que se les caiga el chiringuito de ayudas y subvenciones públicas que tienen montado para favorecer a este grupo de presión formado por sus amiguetes y familiares.

 

Por cierto, en Australia ya han prohibido la ideología de género... por anti-democrática  contraria al Estado de derecho. A ver si tomamos nota.

"Cada dos horas, en España se suicida una persona. Da que pensar que por cada muerte por violencia de género se suiciden 68 personas, o que por cada muerte por accidente de tráfico, se suiciden dos personas... y ningún medio de comunicación o partido político hable de ello."

Sin embargo, ¿cómo es posible que no salga ni una sola noticia en los medios de comunicación sobre la cantidad de personas que se suicidan en España, casi diez al día?. Porque a la clase política no le interesa que se sepa la situación que sufren esas personas, porque por las decisiones que esos mismos políticos han tomado y han arruinado el país, muchas personas han perdido sus trabajos, sus casas, sus ilusiones y esperanzas. No es posible que 3.539 suicidios anuales se produzcan debido a enfermedades mentales.

 

Cada dos horas, en España se suicida una persona. Da que pensar que por cada muerte por violencia de género se suiciden 68 personas, o que por cada muerte por accidente de tráfico se suiciden dos personas... y ningún medio de comunicación o partido político hable de ello. Quizá cuando algún familiar o amigo de la clase política cree una asociación en contra del suicidio para montar su negocio y poder vivir de ayudas y subvenciones, nos empiecen a bombardear día y noche con noticias de suicidios en los medios de comunicación y de la necesidad de destinar recursos públicos para solucionar el problema. El clásico "yo creo el problema, pero no os preocupéis, que también tengo la solución".

 

Por cierto, empiezo a notar un aumento inusitado de noticias relacionadas con el acoso escolar o bullying... supongo que pronto empezarán a aparecer como setas asociaciones, plataformas y observatorios creados a tal efecto... generosamente regados y financiados con el dinero de todos los españoles. Por descontado, devolver la autoridad a los maestros y a los profesores, así como expulsar de los centros de enseñanza a estos pequeños psicópatas energúmenos camino de instituciones específicas (correccionales e internados), ni se les pasa por la cabeza: porque así no podrían montar otro negocio redondo para sus amigos y familiares a costa del bolsillo del ciudadano español... a ver cuánto tardan en empezar a denominarlo terrorismo escolar. Pero de este asunto hablaremos en el siguiente artículo.

 

Ahora ya lo sabes, en España, este país tan justo, social y democrático, hay muertos de primera y de segunda clase.