Una alternativa que nos devuelva la ilusión

No podemos seguir por este camino, España necesita un cambio de 180º. La situación se ha vuelto insoportable, no solo en el aspecto político o económico, sino que se ha convertido en una cuestión psicológica. Los más jóvenes estudian a pesar de que saben que no encontrarán trabajo, los menos jóvenes que no han emigrado aun, lo hacen en empleos precarios y cobran bajos salarios, a la vez que sus perspectivas de promoción son escasas.

 

 

Este es el caso de los que tienen empleo, porque millones de españoles sin trabajo ya no saben qué hacer ni dónde buscar porque las empresas y los autónomos viven situaciones muy complicadas sin poder contratar empleados porque no los necesitan. Por último, los funcionarios y los pensionistas miran de reojo con desconfianza, sabedores de que los siguientes en el punto de mira de la clase política son ellos. Esta situación que se alarga indefinidamente y sin perspectiva de mejorar ha sumido al país en un estado de depresión, apatía y desesperanza, entrando en una espiral de perdición.

"Esto se tiene que acabar, España necesita un revulsivo, un auténtico cambio que debe surgir de la sociedad, de todos los españoles y no de la clase política, cuyo único interés es el poder y los privilegios que ello conlleva."

Por si esto fuera poca desgracia, la clase política no hace nada en el mejor de los casos, porque cuando lo hace solo empeora la situación. Los ciudadanos miran a sus representantes sin encontrar más respuesta que las luchas partidistas tratando de repartirse lo poco que queda del pastel. Algo que ha quedado más que demostrado durante los últimos doce meses, en los que ninguno ha sido capaz de dejar a un lado sus propios intereses para llegar a un acuerdo y formar gobierno. Aislados de la sociedad en su burbuja, no alcanzan a comprender la situación que padecen los españoles: "si no tienen pan, que coman pasteles" como diría María Antonieta.

 

Esto se tiene que acabar, España necesita un revulsivo, un auténtico cambio que debe surgir de la sociedad, de todos los españoles y no de la clase política, cuyo único interés es el poder y los privilegios que ello conlleva. Este movimiento quiere ser la plataforma que canalice de manera honrada esta necesidad de cambio de la sociedad española.

 

Hace unos años, los ciudadanos decidimos salir a las calles reclamando un cambio. Sin embargo, muchos nos sentimos estafados y utilizados por los oportunistas de siempre, que aprovechándose de nuestros legítimos sentimientos se presentaron como los nuevos salva patrias, esta vez con coleta y sin uniforme. Ha quedado demostrado que ellos no son la solución, más bien son un problema mayor.

"Los propios españoles debemos tomar la iniciativa para salir de esta situación con responsabilidad y sosiego, pero también con decisión y coraje."

Pero no debemos abandonar, pues eso significaría aceptar el engaño, permitirles seguir manipulándonos y enfrentándonos unos con otros como carne de cañón para sus batallas políticas. Ese sentimiento de indignación sigue vivo en todos nosotros y debemos hacer un último esfuerzo para cambiar las cosas de una vez por todas, no tenemos otra opción.

 

Este país necesita que se cumplan las leyes, que todos seamos iguales sin privilegios de ningún tipo y que el que tenga que ir a la cárcel, que vaya y que asuma su responsabilidad. Por encima de todo esto, lo que hace falta es que se hable claro de verdad acabando con la corrección política, la hipocresía y el cinismo.

 

Debemos estar unidos porque todos queremos lo mismo: salir adelante, tener trabajo, cuidar de nuestra familia y disfrutar de nuestros amigos. Los propios españoles debemos tomar la iniciativa para salir de esta situación con responsabilidad y sosiego, pero también con decisión y coraje.

 

Siempre se ha dicho que el verdadero valor se mide por el poder de tus enemigos.

 

Pongámonos en marcha.